Repudio a los gritos mula de los animadores de disco

por Richard Sandoval



Sobre Richard Sandoval

Director en @noesnalaferia y conductor en @RNuevoMundo y @subelaradio. Autor de libros Soy Periférico y Colo Colo ya no es de Chile. Periodista @uchile

La cultura de masas encuentra en la dinámica de disco uno de sus mayores exponentes en Chile, específicamente en la relación de los animadores con el público y más particularmente con las minas.

El animador de disco es una de las figuras más influyentes de la sociedad chilena. A su liderazgo de opinión lo avalan años de formación promocionando vienesas en el Tottus de la plaza. La disco es para el animador una especie de doctorado en el arte de la persuasión. Al prestigio que ya da el hecho de animar la noche se suma una plusvalía sexual que fuera de su contexto daría más asco que excitación.

El sudor es la principal característica de un animador de disco. Adornada generalmente por bebidas energéticas, su calvicie adquiere un extraño atractivo para las mujeres que parecen haber firmado un contrato para obedecer absolutamente todas las instrucciones de este Rigeo popular.

Tipo una de la mañana cuando ya hay una cantidad de gente decente en la pista de baile el animador de disco hace su estreno cual boxeador entrando al ring, moviendo la cabeza de lado a lado y mirando con desdén a los esclavos que esperan sus órdenes.

Su solo saludo genera gritos de euforia hormonal. Con el reggaetón en marcha y los David Guetta remixiados las órdenes comienzan a actuar de forma insólita:

1-    ¿Donde están las mujeres solteras?

El islam jamás se imaginó que este calvo sudado iba a lograr con alegría lo que a los estados musulmanes les cuesta violencia y repudio occidental. El harem se vuelve loco ante la consulta popular y alza las manos indecorosamente como quien espera un pene.

2-    ¿Dónde están las mujeres vírgenes?

El frustrado intento de humor erótico insólitamente logra efectos. Mientras el público con mayor coeficiente intelectual se sonroja y se retira del plató, el harem sometido ríe como si tuvieran a Alvarito Salas en frente y vuelve a alzar las manos dando señales de “espérame en el camarín” al ex animador de Bingo.

3-    ¡Que levanten las manos los del Colo/La U!

Cuando Los Auténticos Decadentes ya se tomaron la pista abortando cualquier posibilidad de concretar un cortejo, el público surrealistamente se pone futbolero. En su mayoría es gente que no se sabe siquiera un jugador de la plantilla actual de algún cuadro del fútbol chileno, la que toma una postura bélica ante la interrogante festiva lanzada por el calvo. El decadente ambiente de guerra fría culmina con las últimas estrofas de “Cuando conocí a Raquel”.

*Los rezagados continúan con pequeños círculos gritando “se viene el albo/bulla campeón”

*La guerra futbolera es binominal. La UC se omite olímpicamente.

4-    ¡El que no salta aquí no es chileno!

Ninguneando en su totalidad el llamado de Cristina K para hacer de la causa Malvinas una cuestión latinomericana, el animador de disco explota todo el chauvinismo nacionalista para incentivar el odio hacia el extranjero, que generalmente incluye tallas hacia el peruano. La Haya toma nota.

 




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