La basura que Chile no quiere ver

por NELSON SEPULVEDA



Sobre NELSON SEPULVEDA

Por Nelson Sepúlveda

“(…) los consumidores no están dispuestos a realizar ellos mismos los trabajos de los basureros. Después de todo, les han preparado para disfrutar de las cosas, no para sufrirlas. Se les ha educado para rechazar el aburrimiento, el trabajo penoso y los pasatiempos tediosos (…) Se les puso a punto para el mundo de lo listo-para-usar y el mundo de la satisfacción instantánea. En esto consisten los deleites de la vida del consumidor. En esto consiste el consumismo; y ello no incluye, desde luego, el desempeño de trabajos sucios, penosos, pesados o, simplemente, poco entretenida o «no divertidos». Con cada triunfo sucesivo del consumismo, crece la necesidad de basureros y disminuye el número de personas dispuestas a engrosar sus filas” (Bauman, 2005:81).

El concepto “residuos humanos” es trabajado por Zygmunt Bauman en su libro “Vidas desperdiciadas. La modernidad y sus parias”. Él es un filósofo y sociólogo polaco que  tiene la gracia de ver los desgarros del ser humano en la sociedad actual, no como otros tantos filósofos que en la actualidad relativizan todo y no se les entiende nada. En este sentido, utiliza el “tema de la basura” como una metáfora de la producción de seres humanos que no tienen cabida en el sistema económico ni social ni cultural ni ningún otro. Especialmente se refiere a los emigrantes y refugiados producidos por la modernización, pero no sólo a ellos…

En estos párrafos, le daremos una vuelta al concepto en el Chilean Way, el Chile de los discursos fáciles, de los winners (ex jaguares), en que mandan los twitter, los think tank y las encuestas (entre otros), que en el fondo es el reciclaje de lo mismo de siempre, del “el que puede puede”.

Viva Chile
Viva Chile

Hablar de residuos humanos horroriza, como igualmente horroriza lo que producimos y no queremos ver (nuestros desperdicios orgánicos y no orgánicos). Por eso tiramos lejos la basura, donde no nos moleste; el problema, es que lejos también viven personas, por ejemplo personas de zonas rurales, personas que quedan al margen de la modernización por motivos personales y estructurales. Aquí aparece el Til Til nauseabundo, que no tiene agua y huele a chanchos, y además, concentra los residuos humanos encarcelados, bien lejos para que nadie los pueda ver. Es nuestro espacio de exilio, nuestra migración de residuos de todo tipo a un lugar como patio trasero. El mismo lugar donde cobardemente mataron a Manuel Rodríguez.

 

¿De dónde podrían provenir estos presos?

Es probable que sigan la ruta residual de los pobres (vulnerables, miserables o como no queramos llamarlos), que no se adaptan o se adaptan de mala forma a la sociedad. Muchos parten vulnerados y violentados desde pequeños (droga, abuso sexual, golpes, entre otros) y pasan por todo el sistema de SENAME: entran por la OPD, pasan por un DAM y quizás después por un PIE o un PRM (entre otras siglas). Si el sujeto no logra reciclarse, sigue el “camino del delito” y se judicializa. El “usuario” que era protegido pasa al “lado oscuro”, ahora es un “delincuente”.

Para afrontar lo anterior, entendiendo que es un tema específico (ni de la Sociedad ni del Estado, porque no es culpa de nadie), se le carga toda la complejidad a SENAME, que haciendo malabares y siguiendo la lógica de mercado licita y externaliza (como cualquier servicio no humano) estos programas a organizaciones de la sociedad civil que no necesariamente tienen la capacidad de tratamiento de los residuos. Contratan a profesionales del área social que terminan encarnando los dolores de la humanidad (metiendo la patas al barro), porque ellos tratan de “reciclar”, creen que es posible que niños/as vivan una vida un poquito mejor, aunque a lo sociedad no le interese y se ría del Cisarro y sus travesuras, para que cuando tenga 18 años sea encarcelado y pase una vida rebotando en diferentes cárceles y procesos judiciales.

:(
🙁

Seamos honestos, a una gran parte de la sociedad no le interesan los residuos humanos (quieres plata, viajar y vivir en el barrio alto), por eso no es extraño escuchar que los delincuentes nacieron así (con el cuchillo en la mano y no hay nada que hacer, que hay que castrar e incluso reponer la pena de muerte para todos esos delincuentes. Hasta el día de hoy escuchamos que los derechos humanos son para los comunistas flojos, que hubo que eliminarlos para tener un país libre… Es fácil (vigilar y castigar decía Foucault con su panóptico). Es fácil la naturalización, el no hacerse cargo de nada, no enfrentar las angustias, en el Chile de Hoy…

 




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