Análisis musical a los mejores cánticos de la Cato y la U

por Sebastián Flores



Sobre Sebastián Flores

Editor general de El Desconcierto.

La gran industria del fútbol hace rato está podrida, quién podría decir lo contrario. Los escandalosos escándalos -valga totalmente la redundancia- de corrupción en la FIFA, la Conmebol y la ANFP tienen al balompié reducido a un gran acto teatral, donde pareciera que lo que sucede dentro de la cancha está supeditado a los grandes poderes económicos que todo lo controlan.

En medio de aquel magro escenario, donde los clubes son sociedades anónimas y la Ley de Estadio Seguro es un completo desastre, una de las pocas luces de esperanza que nos devuelven al espíritu amateur es el genuino amor por los colores que los hinchas manifiestan semana a semana en las canchas de todo el país. Las bengalas, las poleras revoleadas, los papeles picados y los cánticos -los benditos cánticos- que resuenan durante todo el partido son fotografías que nunca serán derrotadas por el fútbol-empresa, ése que nos quiere lejos del estadio para así sólo dedicarse a vender los derechos de televización, abaratar costos en seguridad y aumentar utilidades en publicidad.

Es cierto, los codos norte y sur de nuestras canchas están colonizados por las mafias en torno a las barras bravas -muchas veces financiadas por los mismos que dirigen las sociedades anónimas deportivas- y no hay dudas en que deberían ser erradicadas cuanto antes. Pero no por eso vamos a destruir también la colorida fiesta de las tribunas, muchas veces casi tan bonita como un pase de 40 metros bajado sutilmente con el pecho o un gol en la última jugada del partido. La razón es simple: no hay nada más hermoso que tu equipo dejando la vida en la cancha y tú -al mismo tiempo- dejándola en la tribuna.

Es difícil precisar cuál es la razón que hace que un cántico nos ponga tan contentos. Probablemente es esa mancomunión, ese acto tribal de entonar junto a otras miles de personas una misma melodía, el lugar donde encontramos algo de humanidad detrás del sucio negocio. El lugar desde donde dan ganas de recuperar el espectáculo para nuestra gente, dotando de sentido los versos de aquellas populares canciones que semana a semana entonamos. En esa tarea, también corresponde acabar con el racismo, la xenofobia, la homofobia y la misoginia presente en muchos de los temas que las barras cantan en cada partido y que nos lleva a tratar de “maricón”, “zorra” o “flaite” al rival.

A comienzos de este año, Chile fue sancionado con 50 millones de pesos por los cánticos homofóbicos que la hinchada de la Roja emitió en los cuatro partidos de las Eliminatorias a Rusia 2018 (“el que no salta es brasileño/peruano/colombiano/uruguayo maricón), una medida que debería empezar a operar también a nivel de clubes. Se hace necesario, por lo mismo, resaltar los versos que fomenten el respeto y la competencia leal antes que el insulto y el daño a la honra del archirrival.

Hace un tiempo en Noesnalaferia analizamos los mejores cánticos del Club Social y Deportivo Colo-Colo. En esta ocasión, lo haremos con los otros dos grandes del fútbol nacional. Esta es la segunda entrega y final de este exhaustivo análisis a la historia detrás de las mejores canciones que las hinchadas más populares de Chile corean cada vez que juegan sus colores:

LOS DE ABAJO

Dyango – Corazón Mágico
Álbum: Al Fin Solos (1984)

Al León yo lo llevo en el corazón
al León yo lo llevo en el corazón
porque la vuelta vamos a dar
yo no te dejo de alentar
soy de abajo soy

José Gómez Romero es el verdadero nombre de Dyango, renombrado intérprete español que se hizo famoso a mediados de los ’70 como uno de los mejores baladistas de España, llegando incluso a representar a su país en el Festival de la OTI en 1980. Una meteórica carrera que tuvo su punto máximo en 1984: creada por el prolífico compositor Luis Gómez Escolar, ‘Corazón Mágico’ se convirtió rápidamente en un hit transnacional que, en el Chile de la dictadura, se volvió imprescindible en radios AM abocadas a programar a los grandes exponentes de la balada italolatina e hispanoamericana.

La barra de Los de Abajo -que nace en 1988- la adoptó tempranamante en sus primeros años de existencia y así pasó a ser una de la más queridas en la historia de la hinchada azul. Pero fue en aquel bicampeonato de 1994-1995, en ese descollante equipo del Matador Salas, el Leo Rodríguez y compañía, cuando los versos del coro se volvieron un clásico. Es más, fue tanta la importancia y relevancia que tuvo esta melodía en el corazón azul que llevó a que la barra de la U viviera un momento mágico nada más ni nada menos que junto al mismísimo Dyango.

El 12 de octubre de 1994 el cantante fue invitado al Estadio Santa Laura para ser reconocido como una especie de socio honorario del club de la colonia española. Así es como en el entretiempo del partido -donde jugaba la Unión contra la U- apareció Dyango para recibir los honores. Pero mientras se encontraba siendo condecorado por los hispanos, la barra del Bulla comenzó a entonar “al león yo lo llevo en el corazón”, haciendo que el intérprete (confeso hincha del Barcelona FC) rompiera todo protocolo y se acercara a la barra de Los de Abajo, “traicionando” a los anfitriones y cantando efusivamente junto al Bulla. Al final todo fue mágico: el partido terminó 5-2 a favor de la U, el español pasó a identificarse con “el león” y años después -el 2012, en otra gira a nuestro país- volvería a reunirse con hinchas de la U, abogando por el regreso de los bombos y la fiesta musical a los estadios chilenos.

Cancion original

Dyango en el Santa Laura junto a Los de Abajo

Ska-P – Rayo Vallecano
Álbum: Ska-P en Concierto (1999)

Somos los hinchas más anarquistas
los más borrachos lo mas antifasticas
cada canuto que nos fumamos
alucinamos con la barra de Los de Abajo

Olé, oléee, olé, oléee
olé, olé, olé, olé olé, oléee

El cántico original nació en España, en los tiempos de la dictadura de Francisco Franco. Vallecas, el proletario barrio del sudeste de Madrid (conocido por sus habitantes como “la pequeña Rusia”), había dado vida en esos tiempos a uno de los equipos más rebeldes de la historia del fútbol. Fundado en 1924 por los mismos trabajadores de la comuna, el Rayo Vallecano se convirtió con los años en uno de los grandes símbolos de resistencia contra Franco. Este club, que antes de debutar en el profesionalismo jugó mucho tiempo en la liga obrera, contó con una fanaticada activa políticamente que siempre se hizo notar en cada estadio de la península ibérica.

Ska-P es una banda que también proviene de Vallecas. Su primer álbum -el homónimo de 1994- incluye la canción ‘Como un Rayo’, una oda que da cuenta del apoyo irrestricto que el sexteto entrega al club vallecano. Dicho apoyo se materializa aún más en su primer disco en vivo, el mini-álbum ‘Ska-P en Concierto’ de 1999, donde aparece un track titulado ‘Rayo Vallecano’, una especie de recopilación de algunos cánticos de la “afición” de Vallecas. Y ahí resalta, bien clarito, el “somos los hinchas más anarquistas / los más borrachos, los más antifascistas / cada canuto que nos fumamos  / alucinamos con el Rayo Vallecano”.

Desde sus inicios, la barra de Los de Abajo tuvo sectores que se identificaron tanto con las ideas de izquierda como también con el rock, el metal y el punk. Es por eso que dentro de la coordinación del Bulla, y a propósito de la popularidad que estaba teniendo Ska-P en aquellos años, decide hacer suyo el canto a favor Vallecas. Y aunque a Azul Azul S.A. no le guste, que la barra se declare antifascista es, a lo menos, un lindo gesto político en medio del gran negociado del fútbol. Además, ya es un clásico en la galería sur del Nacional.

Canción original

Los Prisioneros – Estrechez de Corazón
Álbum: Corazones (1990)

Ohh oh oh ohh 
Sale, Leóoon

Jorge González dijo alguna vez que “cuando cantamos una canción, diga la letra que diga, lo importante es que hacemos que el aire que esté por dentro de nosotros haga vibrar todo el cuerpo y vibremos de la misma forma; da lo mismo la letra, lo importante es que hagamos todos la misma melodía”. Esa definición de lo que implica la música como acto tribal, como elemento catalizador de los seres gregarios que somos los humanos, bien puede encontrar un extracto en estas breves ocho sílabas que los fans de la U entonan durante varios segundos cada vez que su equipo está por entrar al campo de juego.

Firmado por Los Prisioneros pero compuesto en su totalidad por González (y arreglado por Gustavo Santaolalla, el mejor productor de América Latina), ‘Corazones’ es -sin ninguna duda- el disco pop más importante de la historia de la música chilena. Y dentro de este álbum, la mejor canción es la inmortal ‘Estrechez de Corazón’, una pieza de desamor que deja de manifiesto toda la desgarradora humanidad que el sanmiguelino impregna en cada una de sus obras.

Por eso emociona cada vez que el Bulla homenajea en vida a Jorge Humberto González Ríos. Entre tantas adaptaciones de canciones argentinas, resulta emotivo que una hinchada chilena elija homenajear a uno de los nuestros, al mejor de los nuestros. Porque cada vez que los jugadores salen de la manga y las bengalas se prenden y la poleras rebolean y vuelan los papelillos, cada vez que se ve ese espectáculo bello que es la “salida” a la cancha, todo un sector del estadio hace vibrar todo su cuerpo de la misma forma entonando una simple y repetitiva melodía. Y es hermoso, realmente muy hermoso, que “el león” salga con una canción prestada de un genio, del más grande compositor de música pop del país.

Canción original

Jorge Pedreros – Ríe
Álbum: Jáppening con Já (1978)

Lo más importante en la vida es
alentar al Bulla con optimismo y fe
salta cuando todos esten tristes (¡salta!)
salta solamente por la U (¡la U!)

Si un mal paso das (¡qué chucha!)
no me importará (¡qué mierda!)
porque soy de abajo y te vengo a alentar

No es su faceta más reconocida, pero Jorge Pedreros siempre fue un compositor musical de primer nivel. Éxitos incombustibles de la nueva ola como ‘Caprichito’ de Luis Dimas, ‘Al Pasar esa Edad’ de Los Red Juniors o ‘Entre la Arena y el Mar’ de Peter Rock fueron escritas por Pedreros, quien antes de morir fue reconocido en vida por su talento con el Premio Nacional de la Música el 2011. Dentro del centenar de canciones creadas, la más reconocida de todas es ‘Ríe’, la célebre intro del programa donde el músico descolló también como artífice, productor, actor y comediante: el Jáppening con Já.

Aunque fue compuesta originalmente para un musical, finalmente el comediante terminó utilizando el tema como ‘opening” para el Jáppening, el programa de humor que creó junto a Eduardo Ravani y Fernando Alarcón y que TVN autorizó emitir en 1978. La canción -inspirada en ‘Smile’ de Charles Chaplin y dedicada a la actriz Silvia Piñeiro cuando pasaba por un momento emocional complicado- se volvió un himno de la cultura pop de la dictadura, siendo muchas veces vista como un solapado placebo del régimen de Pinochet: ‘ríe cuando todos estén tristes’ y su paradójica relación con las atrocidades cometidas por los militares en aquellos sangrientos años.

Pero más allá de esa interpretación, la letra es un llamado -literalmente- al “optimismo y fe”. Fue justamente por la estatura de icono que tiene la obra de Pedreros la razón por la que Los de Abajo decidieron adaptarla para resignificar su lírica. “Salta cuando todos estén tristes / salta solamente por la U” son dos versos muy bonitos, que dan cuenta de que el fútbol siempre puede ser un shampoo de alegría, sobre todo para paliar penas de amor, económicas o de cualquier otro tipo.

Hay un verso, eso sí, repudiado en este análisis por su carácter ofensivo y denigrante. “Chupa la que cuelga, indio maricón” canta la barra azul, un verso que se repite dos veces antes de volver a dar la vuelta y que ni siquiera es parte de la melodía original del tema. ¿Qué pasó con el respeto a la dignidad y la honra del rival? Al igual que con cualquier otro cántico que sea racista, homofóbico, xenófobo o clasista, llamamos a los hinchas azules a pujar por la erradicación de estas líneas. O, a lo menos, como gesto mínimo, dejar de entonarlos en el estadio.

Canción original

LOS CRUZADOS

Gilda – No me Arrepiento de Este Amor
Álbum: Pasito a Pasito (1994)

Te vengo alentar, campeón
y vamos a romper la voz
tiembla la galería por la UC
te estamos alentándote otra vez

Vamos Católica a ganar
porque otra estrella me darás
festejaremos juntos otra vez
como nunca jamás lo imaginé

Vamos, vamos los cruzados
yo te sigo a todos lados
porque es un sentimiento, mi pasión

Somos pocos, pero locos
soy cruzado hasta los cocos
mi delirio, mi locura, mi pasión

Que en San Carlos de Apoquindo hay puro frío, que son todos cuicos o -la más común- que son una vergüenza, que los cruzados son 50. Los rivales de Universidad Católica suelen atacar al hincha cruzado con alguno de estos dichos, sobre todo con el último (como si el hecho que un equipo tenga pocos hinchas sea motivo de burla). Sin darle la razón a ninguno de estos disparos -y sin tampoco polemizar en torno al epíteto de “segundones”-, la UC tiene un par de cosas que las barras tanto del Colo como de la U podrían envidiar: una serie de cánticos con líricas más divertidas que el resto y a una banda de músicos que se esfuerza en inventar e interpretar más de éstos.

Bautizada en honor al fallecido Raimundo Tupper, La Banda del Mumo ameniza con bombo, tambores y vientos cada melodía que cantan Los Cruzados. La nefasta Ley de Estadio Seguro impidió su ingreso a San Carlos desde que se comenzó a aplicar, pero la presión de los hinchas logró, a fines del 2015, que la dirigencia negociara con el Gobierno y el grupo regresara en gloria y majestad, convirtiéndose en la primera medida liderada por un club grande para que los instrumentos regresen a la galería. Y así, en una tarima bajo el tablero marcador, La Banda del Mumo ha vuelto para seguir animando la fiesta en la galería.

Y desde esa tarima comienza a sonar, por ejemplo, el mayor éxito de la leyenda de la cumbia Gilda, adaptado magistralmente por los de la pre-cordillera. En Argentina prácticamente todas las barras tienen una versión de esta canción, pero el mérito acá de los de la franja son dos originales versos que dan cuenta lo que implica ser de la UC: “somos pocos pero locos / soy cruzado hasta los cocos”. Qué nobleza el dar cuenta que el número no es lo que importa a la hora de alentar a tu equipo, sino la pasión que se le entrega a éste.

Canción original

Los Fabulosos Cadillacs – Carnaval Toda la Vida
Álbum: El León (1992)

¿Por qué será que te sigo a todas partes, campeón?
¿por qué será que la Cato es mi pasión?

Carnaval toda la vida
los cruzado en el tablón
si no te veo, se me parte el corazón

Algo tiene que deja contento al corazón. No está claro si es la cadencia de una melodía alegre y melancólica a la vez, la ingeniosa progresión de acordes de la armonía, el ritmo de carnaval que invita a dejar las penas atrás y abrazar la esperanza o la acogedora letra escrita y cantada por Vicentico. Quizás sea la unión de todas esas cosas lo que hace que cada vez que uno la escucha, estar vivo pareciera no ser una idea del todo mala.

Otra adaptación de un hit de las canchas argentinas. El mérito de Los Cruzados es arreglar algunos versos que mantienen la misma sensación que la original de Los Cadillacs y que manifiestan de manera muy linda el amor que los suyos le tienen a la franja. Porque qué es sino esta bella declaración de incondicionalidad que la línea “si no te veo, se me parte el corazón”. Uno puede ser de otro equipo, pero el cariño que demuestra esta versión es innegable, incluso para la contra.

Canción original

Daddy Yankee – La Despedida
Álbum: Mundial (2010)

Vamos los cruzados pongan huevos
no importa el resultado yo te aliento
tu hinchada no es igual
a todas las demás
siempre te viene a alentar
nunca te va a abandonar

Quiero que escuchen los jugadores
yo doy la vida por esos colores
quiero que sientan la camiseta
y todos juntos vamo a dar la vuelta

La razón por la que La Banda del Mumo convierte a la barra de la Cato en una de las con mejor inventiva es por canciones como ésta. ¿Cómo es que a nadie más en el fútbol chileno se le había ocurrido crear un cántico en base a un reggaetón? Mientras el equipo de Toselli, el Gato Silva, Pipe Gutiérrez, el capitán Mirosevic, Lucas Pratto y el Pájaro Gutiérrez deslumbraba en la cancha, Los Cruzados comenzaban a entonar uno de los últimos hits del máximo exponente del género. Así fue como el equipo dirigido en ese entonces por Juan Antonio Pizzi, que saldría campeón el 2010, empezó a ser apoyado por una canción del Big Boss.

La letra de esta canción resignifica la original del Cangri y hace énfasis en lo únicos que son sus fans (“tu hinchada no es igual a todas las demas”) o al exitismo que hay en otros clubes (“no importa el resultado yo te aliento”). Ojalá otros equipos tomaran el ejemplo y utilizaran los últimos singles de los artistas de moda para alentar a su equipo. ¿Cómo se verían otras hinchadas con un cántico hecho en base de ‘Ginza’ de J Balvin o de ‘Como Yo le Doy’ de Don Miguelo feat. Pitbull? Se las dejamos ahí.

Canción original

Violeta Parra – Gracias a la Vida
Álbum: Últimas Composiciones (1967)

Gracias a la vida por ser cruzado
es un sentimiento descontrolado
y a pesar de todo te sigo alentando
seguro este año la vuelta damos

¿Qué se puede decir de Violeta Parra que no se sepa? Cantautora, guitarrista, poeta, pintora, escultora y bordadora. Creadora y valiente, comunista y rebelde, feminista y proletaria. Mujer. Probablemente la música más importante de la cultura popular nacional, reconocida en todo el mundo no sólo por su obra, sino por su vida y ejemplo de lucha que dio en una sociedad tan conservadora, patriarcal y patronal como la chilena.

Por eso es un triunfo, un reconocimiento el hecho de que una de sus canciones, la más popular de todas, sea utilizada en un espectáculo como el fútbol profesional, siempre tan cooptado por el mercado y el machismo. Es un triunfo que una hinchada como la de la Católica -asociada a los sectores más acomodados y que juega de local en un estadio que se encuentra rodeado de las casitas del barrio alto con techo y antejardín a las que hacía mención su compañero de militancia Víctor Jara- cante algo del enorme legado que dejó a este país.

Es cierto, probablemente Los Cruzados y La Banda del Mumo la tomen por el lado folclórico del asunto, sin darle mucho peso a lo que implica la figura de Parra en la historia política y cultural de Chile. Probablemente ni siquiera hay un cuestionamiento: la Violeta como pieza de museo, el lado light de un legado importantísimo. O quizás no, quizás sí se le toma el peso a su importancia y es un gesto político, no lo sabemos. Lo que sí sabemos es que escuchar ‘Gracias a la Vida’ en una cancha es un suceso de una belleza conmovedora. No importa que no sea tu equipo, no importa que sea en San Carlos de Apoquindo o en El Cobre de El Salvador, un cántico como éste es lo que nos hace creer que el fútbol debe ser para el pueblo y para traer aunque sea un poco de alegría a quienes más lo necesitan. Una alegría que es la misma que siempre quiso también Violeta Parra para los suyos.

Canción original




1 comentario sobre “Análisis musical a los mejores cánticos de la Cato y la U”