Homenaje a pasar el 14 de febrero solo/a

por Camila González Simón



Sobre Camila González Simón

Por Camila González Simón
Directora de ArchivoAmoroso.cl 

Estás en tu casa en pijama. El computador a un lado y el celular al otro. Ninguna notificación. Todos parecen estar muy ocupados y felices comiendo en un restorán, dándose besitos y mostrando sus regalos. El clásico de Céline Dion es tu himno.

No falta el o la que escribe “todos los días son días para celebrar el amor” en las redes sociales y, quizás, incluso tú lo hiciste. Y es verdad, pero eso no evita que un día como hoy, donde el amor parece contagiarlos a todos, saque a tu Grinch interno desde lo más profundo de tu corazón. Así que no te sientas mal.

La culpa no la tienes tú ni el amor. La tiene el día de San Valentín (y todas las presiones sociales y comerciales a su alrededor) que nos hacen sentir que no somos suficiente, que nadie nos quiere y que estamos solos en el mundo. Lo mejor de todo es que es mentira.

Si te estás sintiendo amargado/a, piensa que el chocolate se va a derretir, las flores se van marchitar, las parejas terminarán y que faltan sólo un par de horas para que sea un nuevo día. Si te estás sintiendo triste, puedes mirar las fotos de tus antiguos pololos y pololas, acordarte de tu primer amor o cantar Emmanuel a todo pulmón.

En cambio, si te estás sintiendo amoroso/a (o quieres sentirte), recuerda que eres bacán y siempre habrá un posible amor a la vuelta de la esquina o sudando en el mismo vagón de metro que tú. Puedes escribir tu historia de amor, volver a creer en él o simplemente llorar porque a veces las cosas no funcionan.

Los amores vienen y van, pero nosotros quedamos. Eres guapo/a, inteligente, chistoso/a y maravilloso/a. Eres digno de ser amado/a, de amar y te amas. Pedro Engel, el astrólogo de Chile, dice que somos los protagonistas de nuestra película y que todos los demás son sólo personajes secundarios o extras. Estamos listos para empezar a comportarnos como tal.

Hoy puedes pasarlo al frente de la tele al estilo Bridget Jones, llorando con una cassata de helado a medio derretir. También puedes pasarlo viendo una película de Rocky con tu familia y extrapolarlo a tu vida y no rendirte nunca. O puedes darle chocolates a tu mamá y hasta flores a tu mejor amigo. El amor no es sólo de pareja: es amor propio, a los amigos, a la familia, a tu perro, a la persona que amas por internet, a la Bilz y la Pap, a comerte un Sahne Nuss solo/a o estar en cama todo el día. Si odias el 14 de febrero, depende de ti cambiarle el significado.

Yo voy a pasar este San Valentín sola. De los 22 que he vivido, he pasado solo uno pololeando y no ha sido el más divertido. No siempre es fácil estar solo. A veces pareciera que febrero me rompe el corazón o que extraño a mi antigua polola. Como todo, tiene sus pros y sus contras.

No falta la tía que te pregunta cuándo vas a traer a un pololo o polola. No falta la vez que tocaste el violín con tu amiga y su pareja. No falta esa vez que ibas en la micro con el corazón roto y todos se estaban dando besos. No falta esa vez que querías salir a carretear y todos decidieron quedarse a regalonear. No faltan todas esas veces que terminaste llorando frente a una comedia romántica y deseando secretamente un amor así.

Pero también pienso en lo bacán que es estar solo: puedes bailar y cantar “Singles Ladies” de la regia Beyoncé, puedes darle besitos a todos, puedes irte de un carrete cuando quieras, puedes llegar a acostarte y tener toda la cama para ti, podís secarte al aire libre después de una ducha o, incluso, tirarte peos sin vergüenza (homenaje a las parejas que se pedan juntas). Tú eres tu prioridad. Obvio que hay parejas que hacen todas esas cosas, pero cuando uno lo hace en solitario todo se convierte en un acto revolucionario.

Homenaje a pasar el 14 de febrero solo/a porque puedes hacer lo que quieras y nadie puede (ni debería) juzgarte. No está la presión de qué regalo comprar, de qué carta le gusta más, de si me quiere lo suficiente o si quizás me estoy pasando rollos. Si este San Valentín estás acompañado de un buen amor (de esos que aman incondicionalmente, te entienden y te hacen feliz), te felicito y espero que duren mucho. Si estás solo/a, recuerda que mejor así que mal acompañado.

El amor es como los carretes. Mientras más planeas y esperas, más fome va a ser. Los mejores carretes son esos que aparecen de la nada, cuando te llaman y, efectivamente, estás en pijama. Si seguimos en esta lógica, dúchate rápido, invita a todos tus amigos a un asado y, quizás, hoy es tu día de suerte.

Este es un homenaje al amor y a amar todos los días. Homenaje a ti mismo/a porque eres bacán. Sigamos creyendo en el amor, aunque no estemos en pareja.



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