Homenaje a Javiera Mena: Leave Javiera Alone.

por Catalina Relmutray y Mauro Mura



Sobre Catalina Relmutray y Mauro Mura

Por Catalina Relmutray y Mauro Mura

Hoy, Javiera Mena ha sido tema obligado en las redes sociales y en los medios, esto por su olvido de letra en el festival de Viña  del Mar mientras cantaba “Corazón partío” acompañando a Alejandro Sanz. Much@s han ninguneado la figura de la artista nacional, aludiendo a falta de talento y profesionalismo de su parte. Ante estos taxativos juicios, basados en una presentación de cinco minutos, haremos una apología sustentada en su trayectoria y en el aporte que resulta para el panorama artístico en general. Y, como es algo arbitrario, en las cosas que más nos gustan de ella. A riesgo de ser tildad@s de: feminazis, colas, y todas las anteriores, comenzamos:

No podemos repudiar a alguien que ama a Star Wars.

La primera vez que fui a ver a Javiera Mena en vivo, en el año 2014, preludio al lanzamiento del disco “Otra Era”, aparecieron sus bailarinas con espadas láser cuando la Javi cantaba el himno lésbico “Espada”. ¡Sables láser! De ahí me quedó la sensación de que la fuerza era intensa en ella, empecé a escuchar sus canciones y leer entrevistas, donde descubrí que efectivamente la canción Espada tiene cierta inspiración en Star Wars, sumado a referencias a la fuerza en las canciones “Esa fuerza” y “Que me tome la noche” (creo que es mi frase favorita de todas sus canciones es se habrá dado cuenta de lo que estaba sintiendo /era pura fuerza uuuuuh).

Pero la confirmación de todo fue leerla en el libro “Por la razón o la fuerza: nuestra historia con Star Wars”, donde figura como autora de uno de los 13 relatos donde compatriotas cuentan su relación de vida con Star Wars. Si bien ella no se declara tan fanática como otros, sabemos que la discreción es un rasgo jedi. No nos engañas, Javiera. La vimos en el estreno del Episodio VII y la queremos por eso. Homenaje a nuestra jedi del electropop.

 

Homenaje a hacer cover a la canción más homenajeable de la vida:

Dentro de la larga lista de canciones que tiene Javiera Mena, tanto propias, como nuevas versiones de artistas consagrados, está “Piensa en mí, llora por mí, llámame a mí, no lo llames a él”, canción que en sí ya es un homenaje a la entrega ciega por amor,  y a la necesidark amatoria. Como aporte al clásico, Javiera le añade una nueva connotación a la versión original, un tono ambiguo que permite pensar en, por ejemplo, un triángulo amoroso no heterosexual. Y lo mejor, con desafinaciones incluidas, las cuales le dan un tono cercano, como si fuese cualquiera de nosotr@s cantando en su volá.

Homenaje a ser más que una voz, a ser un concepto alternativo:

Una de las cualidades más llamativas de Javiera es que se ha impuesto, tanto en Chile como internacionalmente, con una propuesta distinta a lo que estábamos acostumbrados. No es una más entre un sinfín de artistas con gran voz, es una mujer que, optimizando su talento y aptitudes, ha desarrollado una carrera en la cual, desde su tribuna electropop bailable, transmite mensajes enfocados a la emancipación personal, y sin la pretensión retórica y literaria que caracteriza a los artistas nacionales (sin darle a esto connotación negativa). Homenaje a que Miranda! la escuche y haya apadrinado.

Homenaje a la mejor excusa: ante el impasse (pucha, sí, pasó) vivido en el Festival junto a Alejandro Sanz (homenaje a que la haya apoyado hasta el final):

Javiera dio la mejor de las excusas posibles “Se me olvidó un poco la letra, pero ni se notó, porque inventé una parecida” la cual se puede utilizar en cualquier contexto. Es decir, a raíz de su error, pudimos sacar un salvavidas que nos puede ayudar en diversas situaciones.

-Profe, no leí el libro, pero ni se notó, porque inventé uno parecido.

-Mi amor, te cagué, pero me busqué a uno/a parecido/a, así que ni se notó.

Homenaje a la Ruleta.

N de Navarra, Z de Zaragoza, M de Madrid. El panorama ideal con mi familia cuando dábamos vueltas y vueltas por el cable y no estaban dando nada que nos gustara al tremendo número humano que somos. La Ruleta de la Suerte, programa español de Antena 3, era lo único que todos disfrutábamos. Después de un tiempo, partíamos por ahí en el zapping y hasta el día de hoy lo vemos. En todos estos años, jamás vimos referencias a Chile más allá de un poema de Neruda y alguna alusión a la Isla de Pascua, pero Javiera Mena, con una carrera exitosa en España, sí apareció en la ruleta hace algunas semanas, donde los participantes debían adivinar el coro de “Que me tome la noche” (Homenaje a este himno nacional). En España, para la ruleta, Chile es Neruda, Isla de Pascua y Javiera Mena.

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Homenaje a musicalizar la película joven y alocada  (joven y alocada: metahomenaje):

Dentro de su amplia carrera, fue una de las encargadas de musicalizar la genial y  controversial película dirigida por Marialy Rivas, donde sus canciones complementaban de gran manera el argumento del filme. Y donde su cover de “Amiga mía” (aguante Jorge González) decoraba las escenas de la bellísima  María Gracia Omegna (homenaje a que su apellido se pronuncie “Omeña”, Repudio a que den 10 minutos de Papá a la deriva). Homenaje también a su cameo dentro de la película, su aparición durante la celebración del cumpleaños, donde aparece Barbage, la tigresa de occidente (Homenaje a Camila Hirane, Repudio a que sufra tanto  en Esa no soy yo).

Homenaje a ser lesbiana:

Eso no debería ser tema, pero en este país lo es. Javiera Mena es una de las pocas que se ha declarado abiertamente lesbiana en los medios desde un principio. Lo mejor de todo es que no solo lo dice, sino que lo expresa en sus canciones, a veces de manera directa, a veces no, pero ahí está. Homenaje a que es compositora de sus propias canciones, desde la base hasta las letras.

Espada fue un punto alto de la apología a ser lesbiana, hablando de manera firme y clara de sexo lésbico (y de Star Wars al mismo tiempo, qué cosa más linda), sin buscar nada más que mostrar una realidad, sin peleas de mujeres en barro, sin querer calentar hombres, solo una linda insinuación de mujer a mujer. Así podemos seguir con un montón de canciones, como “Que me tome la noche” cuando plantea cuál será el motivo porque está con él/quizás será le da miedo perderse en la soledad, donde nos hace un guiño a no salir del clóset, o los amigos ya se fueron y tú y yo podemos darnos un beso en la canción “Primera Estrella”, que no parece tan directa, pero sí podemos darle una interpretación a este miedo homosexual que en muchos existe aún, a que te vean, a que piensen mal de ti. O la canción “No te cuesta nada”, donde toda la canción es un llamado a asumirse y hasta dice prefieres soñar con la felicidad. Escúchenla y saquen sus conclusiones. Homenaje al disco Esquemas Juveniles.

Lo más lindo son las sutilezas del tipo “Acá entera” del disco Mena: Cuando vamos las dos /Son tus pasos la vía /La bajada nos guía /En directo al amor. Un puro artículo hace un homenaje al amor libre y un repudio a la héteronorma.

Y por último, si alguno piensa que estoy leyendo entre líneas y viendo mucho en las letras, homenaje a que las letras sean ambiguas y repudio a las canciones escritas para minas que no le puedo dedicar a un mino, o escritas para minos que no le puedo dedicar a una mina.

Homenajeamos a Javiera Mena porque a los machos no les gusta, porque no es alcanzable, porque no la pueden perdonar por rica, porque saben que no la pueden insultar aludiendo a que “le falta pico”. Homenajeamos a Javiera Mena porque es una anti-princesa, porque no canta agudo ni canciones bonitas para señoritas, porque habla de amor, pero no del amor que nos enseñaron. Homenajeamos a Javiera Mena porque es libre y sabe lo que quiere. Homenaje a que haya asumido su error con la liviandad que lo hizo, a pesar de la turba colérica de las redes sociales. Homenajeamos a Javiera Mena porque, más allá de nuestros gustos musicales personales, ha construido una carrera internacional y en ascenso.

Repudiamos el chaqueteo de quienes la vieron por primera vez y basan una carrera exitosa (les guste o no, es así) en un error de una sola canción. Repudio a ese llamado a aclanarse y a sentirse con la potestad de denostar a alguien por una falta. ¿Acaso somos perfectos, toda en la vida nos ha salido siempre la raja? #MejorQueNoVuelvanLxsChantas

 




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