Venezuela: ¿punto sin retorno?

por Javier Pineda Olcay



Sobre Javier Pineda Olcay

Por Javier Pineda Olcay

Venezuela siempre ha sido un país geopolíticamente relevante. Tiene las reservas de gas y petróleo más grandes de la humanidad, superando incluso a los países del Medio Oriente. Asimismo, por términos de distancia, es la fuente de petróleo más cercana a los Estados Unidos. Al menor intento de nacionalizar dicho recurso o aumentar la recaudación a partir de él, Estados Unidos ha respondido con un golpe de Estado: bien lo supo Rómulo Gallegos, quien no alcanzó a gobernar ni un año por el golpe de Estado en su contra en 1958, y cuyas razones fueron la instauración de la política fifty/fifty, que consistía en elevar la participación fiscal del Estado en la renta petrolera a un 50%.

Chávez pasó por lo mismo en 2002, pero se el golpe se frustró gracias a la lealtad de grandes sectores de las Fuerzas Armadas y a las enormes movilizaciones populares. Esto, pese a que internacionalmente el golpe fue apoyado por algunos líderes de América Latina, como el demócrata Ricardo Lagos.

Las razones del golpe serían principalmente dos: en primer lugar, la Asamblea Constituyente de 1999 que dio origen a una Constitución que garantizaba plenamente derechos sociales y económicos, la integración latinoamericana y que contemplaba diversos mecanismos de democracia participativa, la que la ha transformado en un ejemplo para los nuevos procesos constituyentes en la región, como en Bolivia y Ecuador. Esto, hasta que los gringos vieron que se estaba transformado en una oleada de cambios constitucionales latinoamericanos. Así, no han dudado en responder con golpes de Estado a los intentos posteriores: Honduras en 2009 y Paraguay en 2012.

En segundo lugar, Hugo Chávez nacionalizó totalmente la renta petrolera, que sería administrada por la empresa estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), y que para 2015 era la segunda empresa más grande de América Latina, estando entre las cuarenta empresas más grandes del mundo, concentrando aproximadamente el 20% de las reservas mundiales de petróleo. Sus activos se valorizan en 234.100 millones de dólares para el año 2015 (equivalentes a casi el PIB de Chile, que en 2014 era de US$258.100 millones). Botín de oro (negro) para cualquiera.

Estados Unidos no se daría por vencido ante el golpe fracasado. Comenzaría una de las mayores campañas de desprestigio -propias de la Guerra Fría- contra un país. El arma de batalla sería la Sociedad Interamericana de Prensa, que concentra a los grandes medios de prensa norteamericanos que tienen el monopolio de la prensa en la región. No había día en que no apareciera Venezuela en las portadas de estos diarios. Las razones poco importaban. Aún cuando dichos medios –como El Mercurio en Chile– apoyaron a las dictaduras en América Latina y fueron parte de montajes en contra de ejecutados políticos y detenidos desaparecidos, hoy manifestaban su preocupación por la democracia venezolana. Poco importaba que Chávez hubiese ganado 16 de 17 de elecciones; que el desempleo registrara una disminución de 12,0% en noviembre de 1999 a 5,9% en noviembre de 2014; que se haya alfabetizado a casi la totalidad de la población y que la educación universitaria fuera pública y gratuita, cuadruplicando la matrícula en estos años; que la pobreza redujera de un 49,4% a un 27% (aunque actualmente debido a la inflación no hay cifras oficiales al respecto) y que el porcentaje de familias viviendo en pobreza extrema pasara de un 21% a un 7,3% desde 1999, lo que no se logró mediante vouchers, sino con aumentos salariales y protección social; o que se haya reducido el hambre en más de un 80% en los últimos 15 años, construyéndose además de un millón de viviendas sociales desde 2011 (entre 52 a 70 m2, que dista de las chilenas que no superan los 50 m2).

Los avances de la revolución bolivariana en materia social son muchísimos, pero el rol que desarrolló Venezuela liderando un polo contra-hegemónico al norteamericano en la región, ha sido de sus políticas más gravitantes a nivel internacional. Hugo Chávez junto a Fidel Castro, en 2005 crearon la Alianza Bolivariana de los Pueblos (ALBA), que se ha referenciado como un ejemplo de integración latinoamericana basada en la cooperación, y no en los meros intereses económicos; en 2008 impulsó la creación de la UNASUR; en 2011 la CELAC, de la que Chávez fue su primer presidente; en 2012 Venezuela ingresaría como miembro pleno del MERCOSUR, intentando revitalizarlo. Asimismo, potenciaría su articulación con el Caribe a través de Petrocaribe, y su participación en el CARICOM. En términos de medios de comunicación, posicionó a TELESUR como un referente cultural e informativo para Nuestra América.

No obstante, como todo proceso político, no ha estado exento de contradicciones. Mientras se fueron desarrollando avances sociales, también se fue subsidiando al empresariado nacional de determinados sectores, que han derivado en la que la oposición llama la “boliburguesía”. La corrupción, como en todos los países de la región, también se hizo presente, creándose un excesivo burocratismo. Las experiencias de procesos de desarrollo económico alternativos han fracasado o no han sido lo suficientemente exitosos para transformarse en una alternativa de economía auto-sustentable. Debido al gran ciclo de los commodities en los 2000, la renta petrolera se transformó en el pilar de la economía venezolana, lo que generó una dependencia del rentismo petrolero, impidiendo la diversificación de su producción industrial.

Estos factores, sumados a la muerte de Chávez, han hecho tambalear al proceso bolivariano. América Latina y Venezuela aún no se recuperan de su muerte. Los procesos de integración regional comenzaron a perder fuerza ante la pérdida de liderazgo, que se sumó también la reducción del precio de las materias primas y el ascenso de la derecha en la región. Asimismo, en Venezuela, Maduro no ha logrado tomar el liderazgo dejado por Chávez y sigue gobernando bajo su sombra.

En el plano internacional, sumada a la campaña de desprestigio comunicacional, Estados Unidos ha implementado la Operación Tenazas, mediante la cual ha buscado “sofocar” a Venezuela en disputa con sus fronteras. Apoyaron en Guyana a Moses Nagamootoo, político conservador elegido Primer Ministro que ha abierto nuevamente la disputa que tiene su país contra Venezuela por el territorio del Esequibo, zona rica en petróleo y recursos naturales que Guyana ya concesionó en favor de Exxon Mobil, quien ya comenzó exploraciones. Asimismo, el año pasado se exacerbó el conflicto con Colombia, obligando a Venezuela a cerrar sus fronteras ante el mercado negro de robo de productos comerciales básicos subsidiados por el Estado para el pueblo venezolano, que estaban llevándose especuladores comerciales colombianos con el apoyo del Gobierno. Es fácil ver en los negocios de Colombia productos de canasta básica elaborados en Venezuela, quienes no cuentan con dichos productos en sus almacenes.

La oposición aprovechó esta situación, y desde 2014 ha intensificado su ofensiva. De la mano del boicot económico similar al sufrido por Salvador Allende en los setenta, la oposición ha activado a las guarimbas, grupos de choque callejero que crean un clima de violencia e inestabilidad política. El boicot, a su vez, mantiene una inflación por las nubes y una carencia de productos básicos que han aumentado el descontento popular. Sumada a la campaña de desprestigio internacional activada en contra de Maduro y las acusaciones de prisión política del golpista Leopoldo López, generaron un escenario propicio para que en las elecciones legislativas de 2015 triunfara la oposición con una amplia mayoría. Este resultado no fue tanto por el aumento de votos de oposición, sino por la disminución del apoyo al chavismo.

Con esta mayoría parlamentaria, la oposición ha tenido en conflicto a Venezuela, lo que se ha agudizado en las últimas semanas a partir del inicio del proceso de referéndum revocatorio en contra de Maduro. A diferencia de la situación en Brasil, donde se planificó un golpe de Estado a través del impeachment, correspondiente a un juicio político mal utilizado; en Venezuela el referéndum revocatorio es un derecho del pueblo venezolano garantizado por la Constitución.

De todas formas, a la derecha poco le importan que los mecanismos sean democráticos. Mientras impulsan el referéndum revocatorio, el líder de la oposición Henrique Capriles -que es del sector “moderado” de la oposición- ha llamado abiertamente a un golpe de Estado, agudizando las contradicciones en el seno de las Fuerzas Armadas Venezolanas e interpelándolos para que “defiendan” la Constitución ante la declaración de Estado de Excepción por Maduro ante la situación de emergencia económica que fue ratificada por el Tribunal Supremo, pero rechazada por la Asamblea Nacional.

La derecha utilizará todos los mecanismos para sacar a Maduro, sea por vía legal o ilegal, mediante referéndum revocatorio, movilizaciones populares o golpe de Estado. Estados Unidos no está cediendo ni un milímetro en la región, y luego de la destitución de Dilma en Brasil, no hay país que haga contrapeso en América Latina, sumado al apoyo de la OEA encabezada por Luis Almagro, quien tiene una abierta disputa con Maduro. No hay frenos internacionales, salvo la declaración de Rusia y China en apoyo a Nicolás Maduro, que buscan posicionar al maltrecho BRICS que ha perdido su liderazgo regional.

El proceso bolivariano enfrenta su peor momento. el Presidente venezolano no ha logrado derrotar el boicot económico a pesar de las medidas que ha tomado en el Estado de Excepción por emergencia económica, como lo fue la reactivación de las industrias paralizadas entregándoselas a los trabajadores y la entrega de facultades excepcionales a las comunas. La oposición venezolana apoyada por EEUU ha desplegado todos los pasos para propiciar una intervención militar. La única salida popular al conflicto es radicalizar el proceso revolucionario y entregar mayores facultades a los órganos de poder popular para que enfrente la contrarrevolución, que ha desatado todas sus fuerzas con el objetivo de llegar a un punto de no retorno.



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