La crisis en Venezuela explicada con peras y manzanas

por Mauricio Leandro



Sobre Mauricio Leandro

Por Mauricio Leandro

Para Noesnalaferia desde Caracas

Desempolvado el guión del golpe de Estado que se hizo en Chile, hoy en Venezuela el relato de la UP y sus colas interminables vuelve a cobrar vida. Como mismo pasó en la época de Allende, la escasez de productos ha obligado al gobierno a crear un sistema de racionamiento (parecido a las JAP) entregando la famosa “bolsa de comida” que se reparte a cada familia con productos a precios subsidiados por el Estado.

Desde 2013 se han hecho públicos a través de los medios locales los operativos de la Policía y la Guardia Nacional Bolivariana que han desbaratado redes de acaparadores y “bachaqueros”. Estos son grupos organizados que esconden o desechan productos como leche, harina de maíz, aceite, arroz, pastas, con el objetivo de aumentar los precios o simplemente en búsqueda de caldear los ánimos generando desabastecimiento y desesperación. Así pareciera que los que impulsan la guerra económica en Venezuela, no se dieron la tarea de redactar un nuevo libreto.

La República Bolivariana

A diferencia de la historia que han creado los medios internacionales, el ex presidente Hugo Chávez ganó legítimamente tres elecciones presidenciales con uno de los índices de participación ciudadana más altos del mundo. Lo mismo ocurrió con Nicolás Maduro, quien salió electo presidente luego del fallecimiento de Chávez el 2013. En 17 años de gobierno bolivariano se han efectuado 20 procesos electorales de las cuales 18 fueron ganados por el oficialismo.

La participación a través del voto y mediante las organizaciones territoriales y gremiales es algo que posibilitó la Constitución de 1999 emanada de una asamblea constituyente, uno de los primeros pasos que dio el gobierno bolivariano. Luego de esto, el Ejecutivo se ha encargado de disminuir la enorme brecha de desigualdad que existía en Venezuela, el país con las mayores reservas de petróleo en el mundo. Este objetivo se ha podido conseguir nacionalizando la renta petrolera y aumentando el presupuesto nacional destinado a educación pública, programas de salud, vivienda, cultura, la creación de farmacias y supermercados estatales con precios subsidiados, entre otros.

Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), para 2010 Venezuela mostró ser un ejemplo en el hemisferio, estando en primer lugar en materia de superación de pobreza e indigencia, con una disminución del 49,4% y el 27,6%, respectivamente.

El dólar y el bachaqueo

Desde la muerte de Hugo Chávez y la reñida elección de 2013 donde Maduro se hizo con la presidencia, la oposición venezolana se revitalizó con ímpetu, decidida a derrocar el gobierno. Con el apoyo de los medios internacionales y de Estados Unidos, en 2014 Leopoldo López y otro dirigentes de la oposición convocaron a movilizaciones, protestas y saqueos que buscaban “la salida” del gobierno y que culminó con la muerte de 43 personas y más de 193 heridos. A partir de allí quedó manifiesta una declaración de guerra contra el país desde todos los flancos.

Fue así que Venezuela comenzó a padecer el embate de un boicot económico llevado adelante por Estados Unidos, la oposición interna, grupos de acaparadores de productos, la disminución en la producción de alimentos por parte del empresariado criollo, el contrabando ilegal de gasolina y productos subsidiados por el Estado a Colombia y la guerra monetaria controlada desde Estados Unidos por la plataforma web Dólar Today, que día a día establece un valor paralelo sobre el dólar oficial en búsqueda de generar inflación y devaluar el bolívar. Sin embargo, lo que ha deteriorado considerablemente la economía venezolana ha sido la caída en más de 100 dólares en el precio del barril de petróleo.

Desde hace dos años Estados Unidos, el mayor consumidor de hidrocarburos en el mundo, decidió autoabastecerse usando métodos antiecológicos y dejó de comprar crudo haciendo que los precios cayeran a nivel mundial. Esto afectó drásticamente la economía venezolana basada en el rentismo petrolero y que importa la mayoría de los productos desde el extranjero. Como consecuencia, Venezuela no ha tenido la cantidad de divisas suficientes para importar todas las mercancías y materias primas que necesita, hecho que ha contribuido a la escasez y al aumento en los precios de los productos.

El plan económico y los probables escenarios

Para hacer freno al boicot, desde el Ejecutivo han creado la Agenda Económica Bolivariana que busca diversificar la economía activando 15 “motores” productivos. Entre ellos está la concesión del Arco Minero del Orinoco, que comprende la explotación de 111 mil kilómetros cuadrados, donde se encuentran cerca de 200 millones de toneladas de bauxita y 44 mil toneladas entre oro y diamantes.

En tanto el presidente Maduro ha decretado un estado de excepción y emergencia económica ante la situación del país. Esto ha servido como pretexto a la oposición, quienes desde el año pasado controlan el 56% de los escaños en la Asamblea Nacional, para acusar al gobierno de violar la Constitución. Fue así que desde la Organización de Estados Americanos (OEA), se comenzó a tratar de legitimar la salida que la oposición busca mediante el referéndum revocatorio.

La incursión de la OEA y la amenaza de activar la Carta Democrática Interamericana contra el país, busca presionar al gobierno venezolano para que apresure el referéndum. En tanto el gobierno, mientras aplica su plan económico y busca ayuda en China y Rusia, trata de dilatar el proceso hasta el 2017, ya que según la Constitución venezolana, si el referéndum es aprobado y el presidente revocado cuando le queden menos de dos años de mandato, no habría elecciones y asumiría el vicepresidente del país designado por Maduro, hasta 2019.

En el oficialismo saben que la caída del gobierno implicaría la persecución política de dirigentes sociales y la cúpula del Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV). Este escenario tendría repercusión en las bases ciudadanas, organizadas a través de los Consejos Comunales (Juntas de Vecinos), donde el chavismo es todavía mayoría, significativamente más en los barrios periféricos de las principales ciudades. Del mismo modo, las organizaciones campesinas y la mayor parte del sector petrolero se han manifestado a favor del proyecto bolivariano.

Por otra parte y a diferencia de lo que ocurrió en Chile, en Venezuela gran parte de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) se han declarado leales a la Constitución del país. La FANB como el resto de las ramas castrenses estarían dispuestas a responder a situaciones desestabilizadores o incluso a una intervención extranjera. Pero para la intervención se necesita un clima de violencia que la oposición no ha podido generar, ya que a pesar de la crisis no ha habido un estallido social como el Caracazo y es que quienes se levantaron en 1989 lo hicieron desde “los barrios” (las poblaciones), donde el pueblo pobre ha sellado su compromiso con el legado que les dejó Hugo Chávez.

Noesna 02



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