El desgraciado Pérez Mackenna

por Richard Sandoval



Sobre Richard Sandoval

Director en @noesnalaferia y conductor en @RNuevoMundo y @subelaradio. Autor de libros Soy Periférico y Colo Colo ya no es de Chile. Periodista @uchile

Por Richard Sandoval

Yo no sé cómo este país no explota, cómo podemos seguir viviendo como que aquí no pasara nada, luego de leer las palabras de Rodrigo Pérez (Mackenna le ponen los siúticos), presidente del gremio de las Afp y ex ministro de Piñera, hablando de nuestras madres y abuelas como si fueran unas malagradecidas, unas viejas que deberían darse con una piedra en el pecho por recibir las pensiones de hambre que entregan las sociedades anónimas que año a año se echan cada vez más plata al bolsillo especulando con nuestro trabajo. El sistema político no lo quiere decir, tiene miedo, nos maquilla con reformas tibias el combate a la desigualdad, pero todos saben que son las Afp, el sistema de pensiones, las responsables de la mayor crueldad en contra de nuestros vecinos. ¿Cómo el desgraciado de Pérez Mackenna puede decir que es galantería permitir el cese del trabajo de las mujeres a los sesenta años, argumentando que tienen mayor esperanza de vida? ¿No tiene madre? ¿No ha visto acaso las manos partidas por el cloro de las mujeres chilenas que trabajan y a la vez mantiene solas el 40% de los hogares del país? ¿No ha visto llegar a su madre a la casa, mojada, con diez lucas en la cartera después de hacer aseo en una parcela para luego tener que planchar, encerar el living propio y enseñar a su hijo los ejercicios de matemáticas? Es probable que no haya sido testigo de escenas como esas, porque de otra forma no se entiende que su solución para que esas mujeres salgan de la pobreza en que las dejan las sociedades que representa sea que sigan trabajando. No entiende, además, la cultura machista chilena, en la que los hombres colaboran poco y nada en la casa, en la que las mujeres además administran de forma mayoritaria la economía del hogar, sumando y restando hasta cansarse para que calce el pago de las cuentas y aún así seguir en la miseria y el estrés. ¿O acaso no es miseria y estrés que el 87,5% de hombres y el 94,1% de mujeres reciban una pensión de “Vejez edad” de las AFP, menor a los $155.441? Señor Pérez, ¿nos va a venir a hacer creer que trabajando cinco años más la pensión va a ser más digna? Si con cuarenta años de sacarse la cresta no son capaces de cooperar con algo mínimo de las utilidades para combatir la desigualdad que ratifican sus inversiones. ¿Por qué no se reflexiona sobre las ganancias crecientes desde el 2013, que al tercer trimestre de ese año, dieron a Cuprum, Provida, PlanVital, Modelo y Hábitat 538 millones de dólares de utilidades, mientras que la rentabilidad de los multifondos que tienen los usuarios no pasó del 5%, con un impacto nulo en el aumento de pensiones? ¿Por qué mejor no se reflexiona sobre el hecho de que las ganancias de las administradoras pasan a los bancos, los que multiplican sus utilidades, prestando el dinero a los clientes con tasas anuales que llegan al 55%, sin considerar el costo adicional de comisiones y gastos? Según un estudio de las propias Afp, este juego permite que el 66% de financiamiento de bancos venga de la plata que nosotros les pasamos obligatoriamente al fondo de pensiones. O sea, financiamos a las Afp a través de nuestros sueldos, sus dueños se forran en plata y a la vez le pasan a los bancos la plata que éstos luego nos prestan con tasas de locura. ¿Por qué mejor Pérez no reflexiona sobre que entre enero y septiembre de 2015 las ganancias de sus sociedades crecieron en un 71,4%? Se trata de 486 mil millones de pesos, solo por concepto de utilidades para las empresas aseguradoras, en comparación al mismo período del año anterior. Mientras, siguen apareciendo profesoras pidiendo plata en las plazas, porque las pensiones siguen a la baja. Según Luis Mesina, de No + Afp, “el diagnóstico es catastrófico y augura en el corto plazo pensiones mucho más bajas de las que se pagan actualmente. Incluso nos damos cuenta que un porcentaje bastante significativo está recibiendo pensiones inferiores a los 100 mil pesos, lo que es francamente deplorable”.

¿Eso es galantería, señor Pérez “Mackenna”? ¿Galantería es financiar los negocios de Enersis, Endesa, Cencosud, Lan, Copec, Falabella y CMPC, para luego informar todo suelto de cuerpo que los fondos de pensiones A, B y C perdieron en enero de este año todas las ganancias obtenidas en 2015? Vaivenes de las bolsas, dicen, con los bolsillos siempre llenos. Las declaraciones de hoy de Pérez “Mackenna” expresan que esta gente no tiene ni un gramo de corazón ni humanidad. Lo único que tiene es el deseo salvaje de seguir siendo ricos, de perpetuar a las 119 familias que se quedan con el 15% de toda la riqueza nacional, de financiar un modelo que con nuestra plata se colude, nos endeuda y hasta nos embarga. Todo con el poder que les da nuestro dinero, del que nadie nos pregunta si queremos o no guardar en otra parte, como podría ser un sistema de reparto, en el que nadie te diría que “no es viable financiar una pensión por treinta años”, como dijo hoy el señor Pérez, agregándole al insulto propinado a todas nuestras madres el agravio de hacernos creer que el fruto de nuestro trabajo es efectivamente parte de su negocio, un negocio que nos tritura no sé hasta cuándo ni hasta dónde, y de cuyo límite nadie se hace cargo.




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