Sobre discriminación y crueldad

por noesnalaferia



Sobre noesnalaferia

Por Natalia Morales M.

Leí tanto comentario homofóbico durante estos días que voy a explotar de rabia. Que falta de respeto por la chucha. Lo que más me molesta es además de los ya tristemente típicos comentarios de fundamentalismo religioso, leer  una y otra vez el nuevo discurso de los “no soy homofóbico, pero…” que es el mismo de los “no soy machista, pero…”, que consiste en dar vuelta el argumento de la discriminación victimizándose ellos, los discriminadores, o victimizando a la humanidad toda frente al egoísmo/activismo excluyente/quejas/rabia/pena/dolor de una minoría cualquiera que reclama por sus derechos más básicos, como la vida.

Al que le moleste que haya manifestaciones de pena y rabia por la masacre HOMOFOBICA, que se diga que fue homofóbica; al que le moleste que la comunidad homosexual alce su voz y reclame por los ataques que aún viven diariamente y los derechos que aún no poseen solo por tener esa orientación sexual, tenga la decencia de callarse un rato. CINCUENTA PERSONAS fueron asesinadas. Solo por ser homosexuales, en un bar homosexual, por alguien de quien hay antecedentes de que era homofóbico; si alguien no es capaz de ver la discriminación deliberada en esa acción no se si sentir más pena por su intelecto que no puede ver o por su humanidad que no quiere. Si eso no es discriminación no me imagino qué. Y el problema no es “que a todos nos pueden matar” o “que el asesino era un hombre enfermo, el problema es él”, como leí tantas veces, como intento vergonzoso de callar a quienes responsabilizan a la sociedad toda de este tipo de hechos (y que tienen toda la razón).  El problema es la desigualdad que afecta a la comunidad homosexual y a tantas otras minorías condenadas a sufrir las más brutales vulneraciones solo por ser diferentes a lo que la sana sociedad patriarcal espera de ellos. ¿Y donde está la diferencia? Les explico con peras y manzanas:

El tres de Septiembre de 2004, en Beslán Rusia, 171 niños murieron en un tiroteo entre policías y terroristas musulmanes que se tomaron una escuela. Lo recuerdo porque muchas personas han considerado necesario recordar que “masacres ha habido muchas y contra todo tipo de personas”. Si bien, en ese momento no teníamos redes sociales, me  atrevería a apostar que muy pocas personas se hubieran atrevido a comentar: “aaaay le dan color con que hayan muerto niños, si masacres ha habido muchas y los mataron por terrorismo no porque fueran pendejos”, o “no entiendo por qué destacar que eran niños, lo mejor es enseñar que a nadie hay que matarlo, decir que no hay que matar a los niños solamente crea divisiones, porque si los niños quieren tener los mismos derechos de los adultos, mejor que dejen de hablar que son niños,y solo digan que no hay que matar a ninguna persona”. Probablemente en ese caso habría sido esperable y normal destacar que eran niños, porque efectivamente, el hecho de que premeditadamente de haya elegido poner en riesgo y finalmente matar niños hace la acción más grave, no porque una vida valga más que otra, sino porque con malicia buscaron  específicamente un grupo humano vulnerable para disponer de sus vidas injustamente, sin importar el fin último tenido en vista. Se diría que eran niños porque eran niños, como hoy hay que decir que asesinaros homosexuales, porque eran homosexuales y porque esa fue la razón por la que los mataron.

¿Vale más la vida de un niño, que de una mujer, un hombre o un homosexual?: No. Pero puedo asegurar que la matanza de 50 personas en Orlando es más dolorosa por un motivo: la gente. Tal como las victimas de Beslán, los asesinados en Orlando tienen familias y amigos que hoy lloran este horror y sufrirán por mucho tiempo, quizá por toda su vida; pero los cercanos a los niños de Beslán no tuvieron ni tendrán que enfrentar la realidad de ver que hay gente que celebra la muerte de sus seres amados, que los censuran al manifestar su pena o rabia, o que culpa a los muertos “por haber estado allí”, “bueno eran niños, pero nadie los obligo a estar en un colegio de niños a esa hora, obvio que eso los hace blanco de ataques” o “por haber elegido esa vida”. Los parientes de la gente que murió en el atentado en Francia no tuvieron ni tendrán que enfrentarse a comentarios del tipo: “genial 50 franceses menos”, o “los franceses muertos enfrentaran ahora el juicio de Dios por sus pecados”. Toda esa crueldad innecesaria y adicional es solo odio y es imperdonable. Es DISCRIMINACIÓN y la discriminación no se combate ocultándola o escondiéndola, o diciendo “es malo matar a cualquier persona” cuando no lo mataron por ser cualquier persona, ni aun en la muerte los tratan como tratarían a cualquier persona. Que exista gente que se sienta ofendida porque se diferencian para defenderse de los heterosexuales, solo les diré: ustedes crearon esa diferencia, la diferencia que los homosexuales, las mujeres, las etnias, los inmigrantes y tantos otros grupos usan hoy para visibilizarse y sobrevivir, ustedes las inventaron primero para odiar y dañar. Que no puedan lamentar el hecho o por último guardar silencio sin atacar a la comunidad es prueba de la más absoluta falta de humanidad y no existe argumento que pueda justificarlo.




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