Mujeres peludas y fuertes

por Javiera Carrillo



Sobre Javiera Carrillo

Por Javiera Carrillo

 

A veces me preguntan ¿Te hubiese gustado ser hombre? y lo pienso caleta, pero siempre llego a la misma respuesta, y es que no, pero me gustaría tener pichula al momento de hacer pipí, porque puta que es pajero ir a mear cuando erís mina. Un cacho innegable. Pero dejando eso de lado, ni cagando sería hombre. ¿Pa andar pasá a pirula y hacer el ridículo sacando a bailar minas? No, papito, ni cagando.

Las mujeres somos demasiado distintas, hay una cantidad de especies así como los perritos. Está la choriza, la pelo lais, la tímida, la maraca (es mi favorita porque es la más bacán y empoderada 💕), la perna, la curá, la que habla como el pico, la lesbiana lady, la camiona (otra de mis favoritas 🚚💕), la que se las sabe por libro, la piérdete una, la que siempre tiene un peor es ná, la que se cura y resucita, etc. Si se dan cuenta somos como Súperhéroes y esos son nuestro poderes (la raja, imagínense “La Súper Lela”, “La Súper Zorra“. Lo amo).

Yo no entiendo mucho a la gente machista y que nos mira en menos. ¿Eso es por tener tetas? Porque francamente no veo nada que nos pueda distinguir de un hombre (tengo un ex que tenía más tetas que yo). De los hombres es, lamentablemente, más esperado que nos traten como la pichula (se juran el hoyo, y desde el año 1 que se creen mejores) pero ¿de las minas? o sea, sorry, pero hay que ser muy weona pa desmerecer el propio género, y por eso me da tanta paja ver a una weona tonta, porque somos terrible bacanes y siendo weonas damos paso a que nos miren en menos y seamos objeto de burla. Y permítanme aclarar algo, no porque andemos enojadas nos va a faltar pico.

Hoy el machismo está demasiado cotidiano y ya casi que es natural serlo o erís feminazi, porque ahora decís cualquier weá y “Ahhhh, la weona feminazi“. Onda vai por la calle, te gritan algo, les gritai un “Cállate sapo culiao” y automáticamente FEMINAZI. Decís que no te toqueteen tanto y FEMINAZI. Decís que querís que te paguen más y FEMINAZI. Le decís que no al feo que te sacó a bailar y FEMINAZI. Mentira, ahí es “Ah, si igual erís fea”. 

Dejando un poco de lado el webeo , ya estoy chata. Chata de que me digan “Cuídate si vas a salir sola” o que mi viejo me “encargue” a alguien cuando salgo, como si asumiéramos que me va a pasar algo. También estoy chata de tener que agachar el moño frente a algunas cosas: hace unos años tuve un pololo que me hizo sentir como nunca me sentí en la vida. Yo siempre he sido súper piola pa vestirme, rara vez me arreglo y me da lo mismo andar con ropa ancha y zapatillas toda la vida. El muy pelotudo me decía “¿Por qué no te arreglas? En mi universidad van todas súper arregladas y mira como andai tú“, “deberías ponerte a hacer ejercicio” o me ridiculizaba frente a más personas, y para mí eso era normal o simplemente tenía que dejarlo pasar. Menos mal la “relaciónduró menos que el éxito de Las Ketchup y pude aprender caleta. Hoy le agradezco a ese weón, porque hoy NADIE me pasa a llevar así. He tirado copetes encima, he gritado “Cállate sapo culiao” como nunca, he quedado como loca mil veces, pero me da lo mismo, porque después de eso no dejo que nadie me vuelva a pisotear, y espero que todas podamos aprenderlo. Porque ¿quién es quién para decirnos que somos feas, guatonas, pelúas, ineficientes, tontas o como quieran tratarnos? El que me quiera me querrá pelúa cuando me de paja depilarme (siempre), me querrá con mis tutitos y mi closet lleno de pijamas. Y así deberían ser todos y todas, sin miedo a que nos sigan criticamos por cómo somos.Tampoco es poner a alguien sobre un podio, sino asumir que una mujer no tiene que ser señorita, usar tacos, maquillarse o tomar poco. No somos menos mujer por curarnos, tirar chuchadas o tirarnos chanchos después de comer.

Loco, tenemos que perder el miedo, aunque cueste. No es vida salir con miedo. Vivir con miedo. No es vida salir a caminar y desviarse porque hay una “constru” en la pasada. No es vida subirse a un taxi y que tu amiga te diga “avísame cuando llegues” porque nos da miedo saber que una posibilidad muy real es no llegar. No es vida vivir sintiéndonos menos, sintiendo que no somos suficiente para alguien. No es vida tenerle miedo a nuestro pololo, a nuestro papá o al hombre que sea. No es vida tener que vestirnos como la sociedad te lo imponga porque sino “andas provocando”, porque si abusan de ti y andabas escotada o con falda ES TU CULPA. No es vida que nos hagan sentir menos mujeres por no querer hijos, por querer realizarnos en nuestras vidas, por no querer ser la mujer del comercial. No es vida que nos digan qué hacer con nuestro cuerpo, con nuestro útero (esto va para muchas mujeres que lamentablemente aún no se empoderan de su propio cuerpo y no se sacan el rosario que les envuelve los ovarios). No es vida no poder abortar y cargar con un dolor toda la vida. NADA DE ESTO ES VIDA. 

No quiero que me digan que soy hermosa, que sin las mujeres el mundo no sería lo mismo. No quiero que me entreguen su corazón, que me pidan matrimonio y me hagan vivir como princesa. No quiero que me den pega y me tengan a prueba solo por ser mujer. No quiero tener que esperar la aprobación de alguien para quererme. No quiero depender de alguien para poder vivir. Quiero que reconozcan cuán capaz soy, que reconozcan nuestra fuerza y valentía. Quiero que un “haces las cosas como niñita/mina” sea el mejor cumplido. Quiero que no nos miren en menos, quiero que dejen de creernos débiles porque nos llega la regla, porque podemos (o no) ser mamás o porque algunas lloramos porque sí. Quiero que dejemos de tener miedo y comencemos a vivir libres. Sí, libres. Vivir con las tetas al aire, vivir realizándonos como profesionales, vivirsiendo felices sin hijos y con hijos también. Vivir haciendo el amor, vivir bailando, vivir con los brazos abiertos porque cosas mejores están por venir.

En este día no nos tienen que felicitar, esto no es un premio, es lo que merecemos.

Arriba mujeres, porque la lucha aún no termina.




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