Fernando González anuncia su retiro: ¿le alcanza para ser un ídolo popular?

por Lucarelli

Sobre Lucarelli

Esto tranquilamente pudo ser un test de Noesnalaferia con diferentes gustos sobre un deportista y creo que los resultados hubieran sido variados porque todos buscamos cosas distintas en los ídolos. Algunos priorizan el juego mostrado, otros la personalidad que demuestran en la cancha y algunos – los menos quizás – su comportamiento fuera de lo que es el rectángulo.

Hoy Fernando González anunció su retiro definitivo del tenis profesional. La noticia despertó la admiración de la mayoría de los chilenos, mientras otros expresaron sus críticas al compararlo con Marcelo Ríos o Nicolás Massú.

Por méritos los tres califican. Marcelo Ríos ganó 18 títulos en su carrera (5 de ellos masters series) y llegó a ser el número 1 del mundo en el año 1998. Fernando González ganó 11 (ninguno de ellos un master series) y obtuvo una medalla de oro y otra de bronce en las olimpiadas. Por último, Nicolás Massú tuvo 6 títulos y una doble medalla de oro en las olimpiadas en Atenas 2004. Individualmente, los logros del “zurdo de Vitacura” son más vistosos, sin embargo la importancia que tuvieron las medallas olímpicas para Chile, un país pobre en logros como país, levantan a González y Massú por sobre “el chino”.  Eso sumado también a que defendiendo a Chile enla CopaDavisestos últimos siempre dieron todo de sí, lo que los hizo identificarse con una bandera mucho más que ese joven individualista que en los90’inmortalizó la expresión “no estoy ni ahí”.

Si me preguntan a mí cuál de los tres es un ídolo, yo les respondería concretamente que ninguno. Aclaro desde un principio que disfruté como nadie cada vez que estos deportistas ganaron dándole una alegría a este pueblo históricamente pisoteado, pero tanto como el disfrute fue momentáneo, la importancia de estos en el desarrollo del mismo ha sido también efímera.

Les digo que para mí ninguno ha sido ídolo, porque ninguno ha trascendido más allá de lo que son como deportistas. Ninguno ocupa su tribuna – muy bien ganada por cierto –  para devolverle la mano, aunque sea en forma de discurso, a toda esa gente que los apoyó incesantemente. Nunca he escuchado a un “Chino Ríos”, a un Feña o a un Massú comentar, discutir ni repudiar los abusos y las malas condiciones en que vive su gente y sus vecinos (con excepción dela Teletón) y eso, al menos en gente reconocida me parece triste. No digo que nos los queramos y los respetemos por lo que son como deportistas, pero para la camisa de ídolo es mucho más grande y está reservada para poca gente, particularmente aquella que está dispuesta a transformar este mundo y las formas de verlo.

Ni ahí
Ni ahí

Muchos me dirán ¿cómo los futbolistas, los boxeadores y un montón de otros deportistas son considerados ídolos y tampoco hacen lo que tú pides a un ídolo? Y les doy la razón. Para mí Pelé, Maradona, Chamaco Valdés, Leonel Sánchez, Arturo Godoy, Godfrey Styevens, etc, son considerados ídolos, pero hay algo que los diferencia de estos tenistas y es que ellos no tuvieron la posibilidad de escoger. Era el deporte o vivir ligado a un empleo de poca paga, era el deporte o la pobreza, era el deporte o la vida y en ningún caso existía la posibilidad de irse en rollos nihilistas y decir: “no estoy ni ahí”. Si el “sacarse la cresta”, o ganarle a la vida son mérito suficiente para ser un ídolo, eso lo estimará la gente. A mí me parecen un buen comienzo para entrar a discutir.

Leonel, emblema popular
Leonel, emblema popular

En tiempos donde se mueve mucho dinero, me recuerdo de un deportista italiano llamado Christiano Lucarelli, el fue suspendido dela Selección italiana por celebrar un gol mostrando una polera del Ché Guevara. El rechazó ofertas millonarias por jugar en un equipo de segunda categoría llamado Livorno. Con ese equipo fue goleador y consiguió un par de ascensos a la primera división italiana. Hoy Lucarelli autogestiona un medio de comunicación que intenta ser la voz del pueblo entre todo el monopolio comunicativo en Italia. Él y gente de su estilo, para mí, califica como ídolo.

Uno de verdad
Uno de verdad

La discusión sobre las características está abierta. Como dije al principio hay varias formas de abordarlo y definirlo. La mía es la que les conté y veo que la de muchos es ver al ídolo por lo que es como deportista y el carácter que este muestra dentro. Bajo ese parámetro lo único que se les pide a estos “idólatras” es que sean consecuentes con sus puntos de vista y no le exijan a los deportistas, luego de priorizar que lo que hacen dentro de la cancha es lo más importante, que sean paradigmas de vida o ejemplo de las buenas costumbres. El deportes para algunos es una opción, para otros es una forma de sobrevivir y un trabajo, y como tal, a menos que exijamos  lo que exijo yo (valor social) no tenemos porque exigirle que se comporte de una manera diferente o “mejor” que cualquiera de nosotros.

 

 




1 comentario sobre “Fernando González anuncia su retiro: ¿le alcanza para ser un ídolo popular?”


  1. Debería salir mencionado Mario Lepe en esta nota jaja

    No, en serio, exigir hoy a los deportistas (o a la gente en general) que no sean descompuestos moralmente, es una aguja en un pajar. Menos en el tenis, que es un deporte absolutamente individual (o a lo más, en parejas).

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