Repudio a Sergio Jadue, el ladrón de la fiesta

por Martin Espinoza C

Sobre Martin Espinoza C

Por Martín Espinoza C

Sergio Jadue nunca usó la puerta ancha de la ANFP. Entró casi de rebote a las oficinas de Quilín, cuando la oposición a Mayne-Nicholls necesitaba una figura relativamente limpia para que no le impugnaran nuevamente una candidatura, como había ocurrido con su antecesor, Jorge Segovia.

Llegó con la venia del mismísimo Segovia, empresario español que arribó a Chile en plena dictadura para aportar su granito de arena en los violentos procesos que privatizaron la educación en Chile y, años más tarde, también el fútbol. La situación actual del ibérico habla de la calaña del círculo de Jadue: Segovia arrancó de Chile hace un par de años, acusado de lucrar con la educación y declarando como imputado en casos de soborno, cohecho y lavados de dinero de su universidad, la SEK. No hablemos de José Yuraszeck y Gabriel Ruiz-Tagle, todos dirigentes que apoyaron a don Sergio en su candidatura y que no se caracterizan por lo limpio de sus papeles.

Pero vamos con Jadue. El exmandamás del fútbol chileno tiene un hambre de poder que no se puede desconocer. Desde que asumió como presidente de Deportes La Calera en 2009 –con sólo 31 años-, su ascenso ha sido ininterrumpido y su ambición, intratable.

No le tomó más que un par de años convertirse en el nuevo presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional y en uno de los vicepresidentes de la Confederación Sudamericana de Fútbol, una de las entidades más reconocidamente corruptas del mundo que sentó durante 27 años como referente y líder máximo a Nicolás Leoz, -camarada de Julio Grondona- actualmente investigado y acusado por el FBI por casos asociados a sobornos y extorsión.

No hagamos como Jadue y seamos sinceros: nadie verdaderamente transparente llega a ocupar sitiales de poder en la Conmebol.

Hagamos un poco de memoria. En mayo de este año, un informe del FBI denunció casos de corrupción que apuntaban sus lanzas directamente a altos funcionarios de la FIFA. Como nunca pasó con las riquezas, esta vez el chorreo sí llegó al tercer mundo: se acusó a nueve de las diez federaciones sudamericanas de fútbol de haber participado en sobornos por los derechos de televisación de las cuatro siguientes Copas América, incluyendo la de Chile. Sergio Jadue acaba de declararse culpable, arriesga libertad vigilada en Estados Unidos y cooperará en la investigación para desenmascarar a los demás mafiosos con los que negoció.

¡Pero no apresuremos el juicio! Los dirigentes del consejo de presidentes de la ANFP se preocuparon de las irregularidades de las que se acusa a Sergio Jadue y su directiva y decidieron realizar una auditoría para ver si todo estaba bien. La auditoría fue realizada por dirigentes de la misma entidad y exculpó, hace un par de meses, al presidente de la organización. Gracias, Jaime Estévez, por ser juez y parte. Gracias por iluminarnos con una fiscalización llevada a cabo entre compadres.

Pero no seamos injustos. ¿Cómo juzgar la gestión del presidente de la ANFP? Desde que asumió cuenta dentro de sus méritos con ser el responsable de la contratación del grandísimo Jorge Sampaoli, tener una selección chilena ubicada en el 5to puesto del ranking FIFA y de haber levantado, de forma inédita, una Copa América.

Sus logros encandilan, seamos un poco más minuciosos. Antes de que llegara Jorge Sampaoli atravesamos un desierto poco extenso pero en el que igual alcanzamos a sufrir las consecuencias de la deshidratación y la insolación. Fue Jadue el principal factor que gatilló la partida de Marcelo Bielsa (homenaje infinito al profe, que lo predijo todo) y el que trató de sanar la herida contratando a un Claudio Borghi que sacó lo peor de la selección chilena. “El retorno del fútbol tenis”, alcanzamos a pensar. No había que ser un grandísimo dirigente ni un destacado empresario para darse cuenta de que todo se estaba yendo a la mierda y de que Jorge Sampaoli era la alternativa perfecta para tomar agua en bidones.

El ranking FIFA y la Copa América son frutos de un técnico superdotado y obsesivo que se desvela meses pensando los partidos.

Atravesamos uno de los mejores momentos de la historia de la selección en términos de rendimiento. Es obvio que esto también se ha de ver reflejado en las arcas de nuestro fútbol. MEGA pagó 106 millones de dólares por los derechos de transmisión de las clasificatorias, Nike pagará 56 millones de dólares por los ocho años en que vestirá a la selección, CDF entrega más de 60 millones de dólares al año por conceptos de transmisión y estos son sólo algunos de los millonarios contratos que ha firmado la organización rectora del fútbol nacional.

¿Se nota? Es cosa de ver la carta de renuncia de Jadue. Un documento verdaderamente vergonzoso en el que se ocupa de cultivar su ego, destacar su gestión y cubrir con la capa de Harry Potter cualquier tipo de referencia a irregularidades o mala gestión durante su mandato.

A pesar del edén que pinta en su renuncia, veamos qué tan verde es el pasto. Tenemos una liga nacional de bajísimo nivel, los equipos que representan a Chile en torneos internacionales dan entre pena y vergüenza, es una costumbre ver estadios con menos de un millar de personas, ir a ver a la selección chilena en familia al Estadio Nacional cuesta un sueldo completo y no se invierte en inferiores, razón por la cual nuestras selecciones menores han protagonizado continuos bochornos en los últimos años. Qué suerte tuviste, Sergio Jadue, de contar con un Bravo, un Medel, un Vidal y un Alexis en la misma generación.

Cuando el fútbol se privatiza, la pasión se convierte en una empresa. Hay que tener muy poco corazón para cobrar $44.000 por una galería. Hay que ser muy conchesumadre para robarle la fiesta a los chilenos. Hay que ser muy ambicioso para querer lucrar con una actividad cuya esencia está tan lejos de las leyes del mercado. Hay que ser muy sucio para que sean tan pocos los que se den cuenta de todo el daño que le hizo Sergio Jadue al fútbol chileno.




1 comentario sobre “Repudio a Sergio Jadue, el ladrón de la fiesta”


  1. Jadue es sólo la punta visible de un iceberg de corrupción. Por lo mismo no comparto tanto la idea de centrar la crítica en él, cuando los dirigentes de la ANFP que lo eligieron y respaldaron tienen una responsabilidad mayor.

    Ya lo dijo hoy Jaime Estevez con su increíble “fuimos engañados por Jadue”. Centrar la crítica en Jadue es lo que los corruptos de la ANFP quieren que hagamos.

    Homenaje o Repudio: Thumb up 0 Thumb down 1

Deja un comentario