7 falacias que te han dicho sobre la Asamblea Constituyente

por Francisco Quiero

Sobre Francisco Quiero

Por Francisco Quiero
Area Lesgislativa de Ical

La discusión pública sobre la nueva Constitución ha comenzado a ganar aceptación pública en la población. Las encuestas muestran un apoyo transversal a la nueva Constitución (77% según encuesta CADEM, abril 2015) y un apoyo al mecanismo sobre Asamblea Constituyente (60% según misma encuesta CADEM) Sin embargo, la tarea de los medios de comunicación no ha sido el de aclarar qué es una Asamblea Constituyente, cuánto tiempo dura, su capacidad para hacer o no leyes (por tanto, sus potestades), quiénes la integran y cómo se eligen sus integrantes, entre otras preguntas. Por este motivo es que nos hemos propuesto el aclarar o hacer respuesta frente a estas inquietudes, evidenciado un conjunto de desvirtuaciones o desinformaciones intencionadas para quitar validez al mecanismo de elaboración de una nueva Constitución mejor conocido como Asamblea Constituyente.

1.- El país será ingobernable durante este periodo: una clara falacia apunta a señalar que la gobernabilidad se verá en peligro mientras se elabora la nueva Constitución. Durante el periodo que sesiona la Asamblea Constituyente el país sigue siendo regido por sus antiguas normas, leyes y códigos. Más aún, tendremos al mismo Presidente y al Congreso que se ha elegido. La única misión de una Asamblea Constituyente es crear la nueva Constitución, ni más ni menos. Lo que sí es cierto, y que lo demuestra la evidencia internacional, es que los países que viven procesos constituyentes han vivido un proceso de crisis anterior, no así viceversa: la crisis nunca es producto de la Asamblea Constituyente.

2.- El pueblo no puede crear leyes, para eso están nuestros parlamentarios: una falacia combinada con verdad. La función legislativa se concentra en el poder legislativo desde que Chile es una república y no una colonia española. El Congreso legisla porque ha sido mandatado para ello, por el soberano. El soberano no legisla, efectivamente. Pero no es facultad del Congreso crear constituciones, facultad que sí reside en el soberano. Por su naturaleza jurídica (artículo 50 de la Constitución) como por la costumbre, no es potestad del Congreso crear la nueva Constitución.

3.- El pueblo no puede hacer la Constitución, no podemos participar todos. Y eso es justamente lo que es una Asamblea Constituyente: una Asamblea Constituyente no es más que una reunión que ciudadanos convocados con la sola tarea de elaborar una nueva Constitución y que han sido elegidos para ello. Para Aristóteles la peor forma de gobierno era la democracia, debido a que en ella gobernaban todos y la virtud se perdía en el ejercicio demagógico del gobierno. Claramente cuando gobierna el pueblo, no lo hacen todos. El gobierno se ejerce por medio de sus representantes, que son elegidos para ejercer la soberanía popular y que detentar formalmente el ejercicio del poder político. Lo mismo sucede con una Asamblea Constituyente, es decir, sus integrantes son elegidos mediante sufragio popular. El criterio de composición puede ser por elección de candidatos individuales, por listas, con cuotas de género y etnia, con criterio de integración regional, entre otros. La evidencia muestra que las Asambleas no son conformadas por más de 200 ciudadanos, cifra totalmente acorde a nuestros representantes en el Congreso.

4.- La Asamblea Constituyente es inviable porque toma mucho tiempo: falsedad total, si se toma en cuenta la evidencia empírica. La Constitución colombiana no tomó más de 6 meses en su elaboración; la Constitución ecuatoriana, no más de un año. La más larga, la Asamblea de Bolivia, tomó más de dos años; en Islandia la Asamblea Constituyente no pasó el año, igualmente que el caso italiano. En pocas palabras una Asamblea Constituyente, al solo tener como única misión elaborar una Constitución, no puede demorar más de un año en su diseño.

5.- El pueblo no está conformado por abogados, por lo que el producto será una carta magna insuficiente: esta falacia es una de las que más apuntan hacia el miedo en la población, de hacerlos sentir indignos frente a la tarea de elaborar su Constitución. Las Asambleas poseen dos tipos de comisiones: comisión técnica, que trata temas de contenidos y de redacción, y una comisión administrativa, que trata temas de sesión ordinaria, agenda legislativa, pago de salarios y gestión de gastos asociados a la Asamblea. Todas las propuestas de ley a sesionarse antes deben ser sometidas a revisión por parte de la comisión técnica, que ve su viabilidad y si lo escrito se relaciona con lo que se propuso. Por tanto, para elaborar leyes no falta ser abogado, falta voluntad.

6.- Es imposible en el régimen de gobierno actual tener una nueva Constitución, es muy complicado: otra falacia, que se sostiene mayormente con las 5 falacias anteriores. Para poder convocar a una Asamblea Constituyente mediante plebiscito se necesita modificar dos artículos de la Constitución (art. 32, número 4 y art. 15), que requieren la aprobación de 72 Diputados y 21 Senadores. Si el Ejecutivo, luego de iniciado el proceso constituyente, presentara un proyecto de ley modificando ambos artículos (facultad del Presidente para convocar plebiscitos y carácter de los plebiscitos, respectivamente) la Asamblea Constituyente sería una realidad luego de las elecciones de octubre 2016. Si el proceso demora un año, la constitución estaría terminada para principios de 2018, dejando al gobierno siguiente su implementación. La voluntad, nuevamente, es lo que más falta.

7.-Si se da la Asamblea Constituyente, se mandarán solos. Todo será un caos y legislarán sobre lo que ellos quieran: siempre hemos de recordar que una Asamblea Constituyente funciona como un Congreso, pero que se diferencian en que el primero legisla y el segundo crea constituciones. Ello significa que tienen un reglamento de sala, una ley que determina su creación, funcionamiento, reglas de funcionamiento y sanciones por no acatamiento y su relación con la ciudadanía. Por tanto, el proceso de elaboración constitucional está altamente regulado, no así como funciona en el Congreso, donde ellos deciden los tiempos legislativos. Los delegados constituyentes han de responder a sus electores y no a su conciencia, ya que ellos representan al soberano. Los delegados han de hacer para lo que fueron elegidos, y no para lo que ellos creen que es necesario. Por ello la participación conjunta de la sociedad civil es vital, asistiendo a las sesiones, a las comisiones, fiscalizando mediante los medios de comunicación dispuestos para ello. Si lo pensamos, esto no tiene nada de caótico. Hasta está mejor regulado que el Congreso.

Ser víctima de alguna de estas falacias es recurrente, desafortunadamente. Hemos de tener cuidado siempre que podamos en cómo se exponen los argumentos, ya que es esencial a todo pueblo el poder dotarse de sus propias normas. Quienes están en contra del ejercicio soberano no tienen otro nombre, que el de dictadores. Démosle a Chile y su pueblo la oportunidad de hacer sus propias reglas.




1 comentario sobre “7 falacias que te han dicho sobre la Asamblea Constituyente”


  1. Chantaun

    Hola, te falto decir otro dato importante: Todos los paises que han optado por asamblea constituyente son paises extremamente subdesarrollados donde reinan las injusticias sociales y la pobreza; como Bolivia, Costa Rica, Peru, etc. Los unicos Europeos son Francia hace casi 300 años, España (1978) e Italia (1946). Es decir, claramente es un ejercicio demagógico que nada cambia, y solo es ocupado como recurso electoral.

    Homenaje o Repudio: Thumb up 3 Thumb down 0

Deja un comentario