Gratuidad, el camino hacia un nuevo Chile

por Mauricio Mura

Sobre Mauricio Mura

Por Mauricio Mura

Con el anuncio que el Mineduc hizo este pasado martes se acabaron los rumores y las campañas del terror entorno a la Reforma educacional (referente a la educación primaria y secundaria). Se habló de que cientos de colegios cerrarían, dañando a los estudiantes del país. Según lo expuesto por la ministra de educación, 739 colegios particulares subvencionados pasarán a ser gratuitos el año 2016, lo que se traduce en más de 200 mil estudiantes beneficiados.

Aparte del alivio económico que esto traerá consigo para las familias de los estudiantes, lo que abre camino a un nuevo Chile es la coexistencia que se generará en los colegios; sin distinción de estratos, los alumnos podrán convivir y formarse en el mismo contexto educativo, nivelando la cancha en cuanto a la base de la calidad y, en consecuencia, disminuyendo la brecha que se genera entre las clases sociales a la hora de egresar de los primeros niveles de formación académica.

Como pedagogo en formación, esta noticia me llena de alegría, porque considero que la inclusión que conlleva inmanente esta reforma permitirá generar verdadera educación de calidad. El concepto de calidad, o de colegio de excelencia, hoy está mal entendido, conseguir buenos resultados en base a la discriminación y selección estudiantil es fácil, el verdadero desafío es entregar contenido de excelencia en un curso con alumnos con capacidades y habilidades diferentes, entendiendo que no existen alumnos de primera y segunda categoría, ya sea en cuanto a lo académico, o en cuanto a la situación económica.

Es entendible que mientras la mentalidad de mercado siga arraigada en el imaginario colectivo existirán disidentes y opositores, pero comprender que esto obedece a la necesidad de validarse mediante la sensación de superioridad frente al otro, por una estricta necesidad de perpetuar el estatus. Es por esto que es tan importante que todas y todos los estudiantes se eduquen en el mismo ambiente, para que se pueda disipar el individualismo que desde la cuna, algunos sectores de la sociedad, les han inculcado.

Espero que este avance en materia educacional continúe su curso, siga abriendo camino hacia un Chile más justo e igualitario, y que sea la piedra angular para continuar construyendo educación pública y de calidad, siendo ésta la única manera de equiparar el escenario; concibiendo a la educación como el único motor de movilidad social. Ya era hora de que el Estado asumiera su rol educador y benefactor, dejando de lado su carácter subsidiario, que ya tanto daño le hizo a este país.



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