Homenaje a Enrique Kirberg: el rector de los estudiantes

por Diego Martinez

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Por Diego Martínez

Si ha de reconocerse culturalmente a la Universidad de Santiago – la universidad de la periferia- se piensa en el foro griego, los perros y su extenso grito de combate . No ha existido usachino, ya sea al inicio de una marcha para alentar a los compañeros o en medio de un carrete para fortalecer el sentido de pertenencia, que no se haya declarado Hijo de Enrique Kirberg, y es que la figura del rector de los estudiantes trasciende las fronteras de lo temporal y de lo político.

La figura de Don Enrique (como lo llaman los llaman los Primeros Hombres de la UTE, quienes se declaran los verdaderos hijos de Enrique Kirberg) resulta tan trascendental por representar lo que en sí mismo representó la Universidad Técnica del Estado y que hoy representa la USACH, es decir, un gran estudiantado de extracción obrera, hijos de trabajadores, provenientes de la periferia y de regiones. Enrique Kirberg planteaba desde esa mirada la construcción de una universidad que fuera desde su realidad, una universidad de los trabajadores pero que eso no significara, bajo ningún caso, una universidad mediocre. En esta misma línea, Kirberg sentencia al referirse a la UTE: Somos una universidad de barrio pero como la mejor del centro.

Al celebrar su centenario mantenemos vivo su legado y su trabajo realizado en la intensidad de los años 60 y en el soñador empeño puesto durante el Gobierno Popular. Homenajeamos al rector que es fruto de las luchas estudiantiles que exigían mayor democracia en las instituciones de educación superior, superando las estructuras monárquicas anquilosadas en nuestras casas de estudio. Kirberg es el triunfo del sueño democrático de cambiar el mundo por medio de la lucha inteligente, madura y unitaria. Su triunfo cuenta con no pocas anécdotas, pero tal era la sagacidad de la lucha que cuando se iba a llevar a cabo la elección de rector bajo el mecanismo selecto que permitía votar sólo a los académicos; los estudiantes de la UTE convocaron a que todos los estudiantes llenaran las aulas y que no permitiesen a sus académicos a ir a votar. Este sería el inicio del proceso de reforma que concluye con la elección triestamental del Rector, elección que contó con la participación de toda la comunidad universitaria.

Si vamos sumando los triunfos de ayer que se mantienen como sueños de hoy, debemos traer a la palestra que en la UTE de Kirberg la universidad asume un compromiso pleno con su pueblo, ampliando la matrícula para los hijos de los trabajadores por medio del convenio CUT-UTE, el cual le garantizaba una porcentaje de la matricula a los hijos de los obreros y además a los propios obreros. Es decir, la universidad funcionaba también en la fábrica, en la pampa, en la mina. Se hacía universidad no en el aula sino que desde el pueblo.

Esto le daba la altura a la UTE, al ser la universidad de los trabajadores, un lugar privilegiado en el contexto de transformaciones que no solo vivía Chile sino que el mundo. Por ello que no ha de sorprendernos que en 1971 Fidel Castro visitara la universidad y desde los balcones de rectoría pronunciase un discurso que convocaba a los estudiantes de la UTE y a la comunidad universitaria en su conjunto a fortalecer el espíritu, a armarlo de valor para enfrentar el fascismo. También visitó la UTE Angela Davis, eterna luchadores por los Derechos Sociales; como también Valentina Tereshkova, la primera mujer en viajar al espacio exterior.

Sin duda esto daba a entender de la relevancia que permitió a la UTE, bajo el alero del Rector Kirberg, posicionarse a nivel mundial, contando con el Presidente de la FEUTE, Alejandro Yañez, como el Vice-Presidente de la Confederación Mundial de Estudiantes.

El vínculo de la universidad de Kirberg con su pueblo se tradujo en un amplio desarrollo de la cultura donde resulta inevitable mencionar a Víctor Jara como principal agente que daba muestra del fortalecimiento de la cultura popular impulsada desde la universidad, donde se suman además Inti-Illimani, los Quila, Isabel Parra. Mención honrosa a Adriano Castillo (El Compadre Moncho) quien trabajo juntó a Víctor en el teatro Teknos de la UTE.

La UTE de Kirberg se puso a disposición de su pueblo, en fortalecer un camino de transformaciones, apoyando al Gobierno Popular con el desarrollo de miles de profesionales altamente capacitados para enfrentar las adversidades del gobierno del pueblo. Fueron los estudiantes de la UTE quienes durante las vacaciones se iban de trabajos voluntarios a trabajar a las minas del cobre con tal de mantener en curso y en pie firme el tránsito hacia el socialismo impulsado para el Compañero Presidente. La relación de Kirberg y Allende fue de mucha cercanía y es que el Rector Kirberg fue el encargado de la Campaña del Chicho en 1952, su primer intento.

Esta cercanía de Salvador Allende con Kirberg y la Universidad Técnica del Estado, como la universidad de los trabajadores, se traduciría en el fallido discurso que proclamaría Allende el 11 de septiembre de 1973 donde, desde los edificios de la UTE, llamaría a la realización de un plebiscito que ratifique su permanencia en el Gobierno. Con el golpe se aplastaron los sueños de cambio y los triunfos concretados tras arduos y largos años de lucha por transformar Chile y en particular la UTE, donde pasamos de la elección triestamental del rector a la designación de coroneles a ocupar el cargo de primera autoridad de la universidad.

Junto con La Moneda, la Casa Central de la Universidad Técnica del Estado también fue bombardeada, guardando esta triste relación de ser los únicos dos emblemas que se vieron azotados por la pólvora del fascismo. El Rector Kirberg fue increpado por los militares, quienes con fusil en mano le preguntaron ¿Dónde están las armas?,a lo que el rector contesta: Aquí no hay armas, las únicas armas de la universidad son el conocimiento, el arte y la ciencia.

El ímpetu de los estudiantes por hacerse parte de la toma de decisiones en las casas de estudios es el mejor homenaje a un hombre que desde la humildad brindó a su pueblo lo mejor de sí. Homenaje a Enrique Kirberg, en sus 100 años, en que no ha muerto ni un segundo el espíritu democrático de nuestra lucha; en que no descansa ni un momento la perseverancia optimista del Rector de los Estudiantes en hacer de la Universidad una herramienta para el Pueblo de Chile.



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