Homenaje a Joaquín Lavín, el mejor comunicador político de Chile

por Richard Sandoval

Sobre Richard Sandoval

Director en @noesnalaferia y conductor en @RNuevoMundo y @subelaradio. Autor de libros Soy Periférico y Colo Colo ya no es de Chile. Periodista @uchile

¿Es posible ganar una elección presidencial en sólo dos meses, contra un sólido rival que lleva siete meses en campaña? Todos los pronósticos sensatos decían que Longueira no iba a ser capaz. Sin embargo, el líder gremialista celebró sin sobresaltos su victoria, que le devuelve a la UDI el privilegio de postular a La Moneda, lo que no hacía desde que Joaquín Lavín perdiera en primera vuelta de 2005 ante Sebastián Piñera y Michelle Bachelet.

En esta victoria plena de mística y heroísmo hay un nombre clave, un factor indispensable. La razón del triunfo se llama Joaquín Lavín Infante, generalísimo de campaña que en un mes dio vuelta la tortilla a punta de trabajo comunicacional, cancha donde es invencible.

Apenas se instaló en el comando, Lavín identificó la llave del éxito que dejaría con las manos atadas a Andrés Allamand: hablarle a los pobres, que son epicentro de las sensibilidades de la política chilena. Es la misma fórmula con la que Lavín dio la vuelta al mundo en 1999, revolucionando nuestra forma de recibir ideologías.

El concepto “Con Lavín Viva el Cambio” de fines de siglo, esta vez lo transformó en el “Centro Social”, inefable construcción simbólica que representa a la gente que se parece al alcalde Luis Plaza. Knock out. Nada más que hacer ante tanto talento.

El “Centro social” es la última joyita discursiva de un dirigente político que electrizó al Chile de fines de los noventa, que no concebía otra forma de vida más allá del PS y la DC. Es Joaquín Lavín, el candidato que no fue presidente, pero que logró poner a la derecha en el mismo nivel de la Concertación; es el candidato cuya aura convirtió a la UDI en el partido más popular del país, con actuales 39 diputados y decenas de alcaldes dirigiendo comunas que en sí misma son una patria.

Para los pelos recordar cómo fue que el ex alcalde de Las Condes lo hizo. Con actos atiborrados de gente profundamente chilena, el “Presidente de los pobres” –como le decían en los campamentos- hizo un diagnóstico del país golpeado por la crisis asiática y volcó casi todo a su favor.

El rostro humano del cambio.
El rostro humano del cambio.

Y así fue como el Chile de anteojos sin estilo, que se movilizaba en Chevrolet LUV, se metió en la cabeza las palabras “cesantía”, “delincuencia” y  “cambio”; de la misma forma en que las poblaciones otrora reacias al patronazgo de la derecha pintaron sus muros de azul y amarillo, haciendo suyo el ideario del conservadurismo popular. Inaudito.

En uno de los discursos que da en su franja para la segunda vuelta ante Ricardo Lagos, Lavín dice palabras idénticas al actual rezo del centro social:  “He sido minero en Chuquicamata, bajé un pique en Andacollo. Fui pescador en Los Vilos. Conocí la desesperanza, me conmoví con la cesantía, acompañé a las mujeres a hacer colas en los consultorios. Fui designado lonco en Toltén. Comí en ollas comunes”. Viva el cambio, con colores revolucionarios y un discurso exacto, conmovedor, convocante, amplio, que ya se quisiera un vocero de la Cones.

En síntesis, este gallo en Chile dejó la cagá. Creó un concepto social con el que se sintió identificada la mitad de la población que hasta ese año no estaba no ahí. Su talento es tal que estuvo a míseros 30 mil votos –un estadio Santa Laura lleno- de ganarle a Ricardo Lagos Escobar, el máximo dirigente político de los últimos tiempos en el mundo mundial (?).

Son personas sencillas, de esfuerzo, como usted.
Son personas sencillas, de esfuerzo, como usted.

Si bien el transcurso de la vida le ha dado bastantes tragos amargos, como el fracaso en 2005 ante el “empresario buena persona” y la derrota senatorial en 2009 frente a Francisco Chahuán; Lavín hoy reaparece como lo hacen los grandes: dando cátedra, recordando que fue él y sólo él el autor intelectual del avance de la derecha ex dictatorial en la sociedad democrática. Es Lavín, sin dudas, el ideólogo del cambio que hoy nos tiene gobernados por la UDI y RN, colectividades que se aferran cual Pitbull para no soltar lo que ganaron trabajando con hidalguía y sacrificio a través de imágenes y palabras.

El Chile feliz pintado de azul y amarillo está a punto de venirse abajo; y Lavín, luchador incansable, se atrinchera para salvaguardar su rol en la historia.




7 comentarios sobre “Homenaje a Joaquín Lavín, el mejor comunicador político de Chile”


  1. sebastián aranda

    ¿Cómo olvidar sus sofisticadas y hasta ese momento poco convencionales herramientas de propaganda, como su RAP, “soplan vientos de cambio”, y “con tu voto más un voto”?

    Well-loved. Like or Dislike: Thumb up 4 Thumb down 0

  2. Bueno finalmente el cambio se materializó con piraña. Y obviamente resulto ser una mierda kmo puede haber gente de algunos sectores sociales ke piensen ke estos wns de derecha momia discriminadora y explotadora puedan hacer cambios que favorezcan a los mas pobres a los trabajadores a los homosexuales (no entiendo kmo un gay puede votar por gente k es gobernada por larrain viejo kuliao momio y homofobico que ademas piensa y puso un reclamo pk cerraron la carcel vip de los milicos torturadores)

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