Repudio a la comparación que Piñera hace entre Teletón y Educación

por Richard Sandoval

Sobre Richard Sandoval

Director en @noesnalaferia y conductor en @RNuevoMundo y @subelaradio. Autor de libros Soy Periférico y Colo Colo ya no es de Chile. Periodista @uchile

El lenguaje cotidiano con que el Gobierno habla de los temas contingentes que están poniendo en juicio la efectividad de su modelo neoliberal, emana desde una lógica que pareciera escrito en las nubes, dentro de un espacio atmosférico en el que el suelo sería el pueblo pobre que vive los 365 días del año con clima lluvioso. Es decir, la estrategia discursiva del Presidente Piñera y sus funcionarios está apuntando a la población en apariencia desideologizada, tratándola como una masa incapaz de girar la cabeza hacia el cielo y comprender que sus palabras están orquestadas para mantener el escenario educativo actual de estratificación y discriminación. Todo siempre con la firme convicción de parchar demandas con bonos económico-ideológicos.

Yendo más allá de la educación, en esta metáfora del clima de tundra entra también el rimbombante Ingreso ético familiar que presentó ayer el ministro de desarrollo social Joaquín Javín. En dicho proyecto se estipula la premiación con cincuenta mil pesos a los niños más pobres que se ubiquen en el 15% de notas más altas del curso. Pocas veces había escuchado crueldad más grande. Imagínense a este esforzado niño luchando contra los otros pobres para recibir el agua del Estado, en esta lluvia eterna con que la administración de la Coalición por el Cambio busca mantener a un pueblo alegremente mojado.

Hoy el Presidente Piñera hizo uso de este lenguaje, hablado desde los cielos difusos en búsqueda del sector más pobre, en la inauguración del nuevo centro de la Teletón en Copiapó. En la ocasión apuntó que “un Gobierno tiene que preocuparse de todos los chilenos, no solamente de los más organizados, no solamente de los más poderosos, por eso nuestro compromiso está con los niños de la educación preescolar, que no marchan y que no tienen capacidad de presión, pero no por eso los olvidamos”. Un simple cristiano diría que se trata de un discurso idiota, proveniente de un absoluto imbécil que pareciera exigir que los niñitos del Pre Kinder hagan una Confech tipo Junji. Pero entendiendo la metáfora del clima y de las nubes podemos comprender que la estrategia que se ha tomado el lenguaje gubernamental es la del populismo conservador de la Udi Popular, que a través del clientismo barato busca mantener el statu quo del modelo.

La cumbre de este neoliberalismo normalizado, es decir, de referirse a temas sumamente ideológicos y neoliberales como si fueran la normalidad de la vida, la graficó el mandatario al comparar la educación con la Teletón. La Teletón, que es el colmo del Estado subsidiario que nace con la revolución capitalista de la dictadura militar. La Teletón, el símbolo irrisorio de la Salud entregada a una fundación privada que se financia recíprocamente con grandes empresas (nacionales y transnacionales) a través de campañas publicitarias que “prostituyen” a los niños para incrementar el posicionamiento de imagen y el margen financiero de las entidades “caritativas”. La Teletón, emblema del Estado reducido reemplazado por las familias más ricas del país. La Teletón, mito ideológico de la solidaridad convertida en saqueo al bolsillo de los más pobres conmovidos.

Piñera aseguró que “no me parece justo y razonable pedir que en un año se puedan resolver los problemas que se venían acumulando desde hace décadas, como tampoco me parece aceptable que la violencia o las bombas molotov reemplacen la fuerza de las ideas y los argumentos en este debate” mientras invitaba a seguir el ejemplo de la obra de la Teletón, que en 33 años ha logrado hacer tanto por el país.

Con esto, el mandatario nos invita a agradecer la solidaridad de la alianza estatal-empresarial que con sus negocios en la educación privada tanto nos han ayudado a permanecer bajo la lluvia, que hoy más bien parece un temporal desatado, que pone en jaque esta estrategia lingüistica. El Gobierno en tanto, parece caminar por la cuerda floja de su discurso, porque sólo dependen de que su temporal ideológico no se convierta en aluvión popular.

El mito
El mito



9 comentarios sobre “Repudio a la comparación que Piñera hace entre Teletón y Educación”


  1. ¿cómo podrá vivir consigo mismo?
    pobre hueón,sin cultura,arribista…q ha acumulado plata toda su vida para poder sentirse mas valioso
    ¿qué tiene q ver la teletón con las marchas o los estudiantes?
    sacarle provecho personal a todo ,eso es loúnico q sabe.

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