Segundo tiempo del gobierno: Chile está lleno de ratas

por Richard Sandoval

Sobre Richard Sandoval

Director en @noesnalaferia y conductor en @RNuevoMundo y @subelaradio. Autor de libros Soy Periférico y Colo Colo ya no es de Chile. Periodista @uchile

Por Richard Sandoval

Rasgar vestiduras y ser general después de la batalla es en Chile un deporte nacional. Y después de la batalla -aparentemente perdida por el gobierno, tras anunciar que no podrá cumplir todo el programa por la mediocre actividad de la economía-, da lo mismo si el ahora adalid de la nueva verdad fue soldado, ayudante, espía o guerrillero. Todos de pronto tienen la potestad de decirle al mundo que “puta la hueá, sabíamos que íbamos a perder, ahora a padecer los males de la derrota”. Pero ¿qué posición ocuparon en la disputa que llevó a la derrota los que hoy dan cátedra sobre cómo hay que gobernar? Por la cresta que estamos llenos de ratas.

Porque ratas son los sectores del gobierno que en el primer año de administración se mostraron como los más arrojados representantes del cambio social contra la desigualdad y hoy son los primeros en decir “en este gobierno por ningún motivo vamos a tener nueva constitución”. Te hablo a ti, Fulvio Rossi. Ratas los que en los primeros meses ocuparon todas las revistas posibles para pedir que se frenara la velocidad de los cambios y que cuando les convino -en una elección interna- se cuadraron con un programa al que siempre le tuvieron asco. Te hablo a ti, Camilo Escalona.

Ratas los que hoy acusan de maltratar al gobierno a quienes dan la pelea por mantener las acciones del Ejecutivo lo más posible apegadas al programa inicial, con sus estipuladas reformas; cuando fueron ellos mismos los que hicieron una campaña sistemática en contra, con tal de llevar a punto cero el respaldo ciudadano a la reforma tributaria, educacional, constitucional y laboral. Te hablo a ti Gutenberg Martínez, que semana por medio te paseaste por el primer café de radio Cooperativa anunciando el fin del mundo si todos alcanzamos la gratuidad y hoy buscas presentarte como el auténtico representante de una coalición responsable, el que siempre dijo que se deben hacer cambios sólo en la medida de lo posible. Rata, Gutenberg, porque ese límite de lo hoy posible lo moviste tú, asustando a la gente y poniéndote del lado de los empresarios que con sus medios y recursos le dijeron a Chile que subirles los impuestos era llevar nuestra economía a un subterráneo. Cobarde Gute, porque tú ayudaste a construir ese subterráneo que hoy buscas gobernar.

Cobarde Andrés Velasco, asistiendo como príncipe la semana pasada a La Moneda, a días del anuncio de Bachelet sobre la nueva hoja de ruta, para anunciar que estabas disponible para colaborar con este entuerto. Qué fácil es colaborar semanas después de usar El Mercurio para crear el entuerto, avisando que si se seguían haciendo los cambios concertados por una coalición que definió ese derrotero en una primaria, el país se convertiría en Venezuela. Rata y cobarde porque en esa primaria participaste, y da lo mismo con cuánto interés, porque días antes de la segunda vuelta hiciste campaña con la hoy presidenta, a la que le disparaste casi hasta la muerte antes de que dijera las reformas no van a ser tan reformas.

Ratas los partidos que le dijeron a Chile, a comienzos de año, que la catástrofe de la derecha a propósito del caso Penta iba a ser la principal ventaja para avanzar en las reformas, ya que una UDI en el suelo poco y nada podría hacer oponiéndose en el Congreso o en la calle con inventos como la Confepa. Ratas porque lo que hicieron fue engañar, escondiendo que a las semanas el escándalo de la corrupción los iba a meter en el mismo saco, provocando una legítima oposición de la ciudadanía, que ya no quiere saber nada de cambios liderados por un sistema político al que se le ve como ladrón. Te hablo a ti PPD, metido hasta la médula con SQM, la empresa del yerno de Pinochet que financió las campañas para un cambio.

Ratas también los que desde el deseo de los cambios se espantan con la noticia del frenazo, pero nunca hicieron nada por evitar que el ronquido de los poderes fácticos de la Concertación se volviera a escuchar. Ratas porque acusarse como víctima de una batalla que no se dio no es más que un alardeo de redes sociales.

Pero quizás los más ratas son los que hoy divulgan con sorna y alevosía la derrota de un proyecto político como si en algún minuto se la hayan jugado editorialmente por alguna mísera reforma: los medios de comunicación que se lamentan del retorno de las fuerzas reaccionarias y que exigen que la medida de lo posible no vuelva tan en la medida de lo posible ¿Con qué cara algunos medios se venden como el antagonismo editorial del conservadurismo que vuelve, si durante un año y medio dijeron, por A o por Z, que no estaban con los cambios propuestos? Llorar sobre una leche derramada que siempre se despreció es un auténtico engaño.

Y no se trata de exigir el beneplácito de nadie con respecto a un proyecto. Se trata de hacer un ejercicio que será vital de aquí hacia adelante para la construcción de una idea política que materialice cambios sociales con vocación de mayoría: no seamos caraduras. No cometamos el insoportable cinismo de lamentar una derrota por la que siempre se apostó. El anuncio de Bachelet de la no realización de un plebiscito para una nueva constitución y la aún más gradual gradualidad de la gratuidad universitaria no sólo responden al -muchas veces- chantaje empresarial que dice que no estamos creciendo; también al éxito de los que remaron para el mismo lado hacia donde hoy va la corriente que los hace despotricar.

Porque puta que es fácil en Chile decir que la culpa fue del otro.




1 comentario sobre “Segundo tiempo del gobierno: Chile está lleno de ratas”


  1. Charlsd

    Personalmente siempre creí q las reformas no iban y que eran puro humo, hubo un momento al comienzo del gobierno en que dudé un poco de eso pero cuando se supo el tema de PENTA y SQM no quedaba duda que lo de las reformas era el “nuevo pico en el ojo” clásico de la concerta mas unos cuantos diputados y ministros del PC y sería. Por otro lado si tu campaña es financiada por SQM, Enersis, la minería transnacional, etc no es para mejorar la educación y hacer reformas laborales y tributarias decentes, Bachelet es solo un muro de contención a una ciudadanía que estaba asustando a la elite, y estoy totalmente de acuerdo en lo relacionado a Rossi, Escalona y Gutemberg Martínez, son unas ratas de mierda

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