Si Vallejo fuera alcaldesa de Viña

por Antonio Lira

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Las municipales deben ser las mejores elecciones del año. Para los herederos de la oligarquía terrateniente afloran sus sentimientos más acentrales, ese que se desenvolvía en la hacienda, rodeado de inquilinos. Ese aprecio por la autoridad del patrón de fundo que tan bien interpretó Julio Milostich en “el señor de la querencia”. El alcalde (nunca alcaldesa) para ellos debe golpear la mesa y hacerse respetar.

Para otros, los que se alejaron del ganado, el abuso y las semillas, lo importante es la familia. Seguramente hijos de la migración campo-ciudad, su vida giraba en torno a traerse hasta el último familiar que se mantenía en la hacienda sometido a las reprimendas del patrón. Para ellos, lo importante es el sentido maternal de una alcaldesa, que llevó a Virginia Reginato Bozzo a sacar el 78,8% en las últimas municipales y ser reelecta edil en Viña del mar.

Haciendo un recorrido no muy extenso, Reginato llegó al poder para reemplazar al doctor Kaplán, octogenario ícono del partido radical, fue pionero de los transplantes del corazón en Latinoamérica y aspiraba a la reelección a sus 78 años. Tras una ardua campaña, la “tía Coty” como es conocida la actual alcaldesa “cariñosamente” según wikipedia, se impuso por poco menos de tres mil votos.

Su primera gestión fue implacable: pavimentó cerros, tomas, cooptó centros de madres, juntas de vecinos, clubes deportivos, mandó construir carreteras, acabó con la delincuencia y trajo a Tom Jones y Paul Anka al festival de Viña. Todo lo que ese segmento espera. Alcaldesa del año, se tomaba las pantallas para alumbrar el derby, las playas, el festival, el año nuevo, las playas, el abierto de Viña, las fondas del sporting, la noche oro y cielo, y las playas.

¿A la Fech?
¿A la Fech?

Pero hay otro tipo de sujetos, más urbanizados y refinados intelectualmente al calor de distintas doctrinas posmodernas. Su discurso se carga a muletillas como la “participación ciudadana” y “más democracia”, pero que en su programa esto se traduce en primarias obligatorias e inscripción automática. Acá aparecen jóvenes, sin calle y sin recorrido, pero progresistas, como Bellolio en Providencia.

Vallejo podría pertenecer a esta categoría, del mismo modo que también podría ser reina del festival. Si el partido comunista fuese astuto, compraría una platea asegurada para cada uno de sus candidatos 2012. Pero no. Vallejo también golpeó la mesa, pero no para defender su autoridad, así como también habló con propiedad, pero no para defender la privada.

Cuando el sitio puranoticia.cl trató de dar un golpe en base a un rumor, supuso unos segundos de esperanza para los viñamarinos que no tendrían que optar entre René Lues (DC) o la gorda. Supuso un flash de luz para que se problematizaran los temas importantes de la administración viñamarina: educación municipal, los consultorios, el Fricke, la contaminación del marga-marga, el incentivo cultural, la ausencia de otra actividad productiva más allá del turismo y el comercio. Viña, la ciudad jardín que es mantenida por trabajadores los 365 días del año. Viña, para los viñamarinos.

Reina
Reina



3 comentarios sobre “Si Vallejo fuera alcaldesa de Viña”


  1. carlos

    Me parece poco claro, indiscriminado en su apreciación politica, confunde nivels de anlisis y un tanto resentido, al final no se sabe ni lo que critica sin embargo la forma parece muy de izquierda pero al poco andar se transforma en algo infantil.

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