Homenaje a Dama y Obrero, el melodrama chileno

por Richard Sandoval

Sobre Richard Sandoval

Director en @noesnalaferia y conductor en @RNuevoMundo y @subelaradio. Autor de libros Soy Periférico y Colo Colo ya no es de Chile. Periodista @uchile

Debido al retraso en el desarrollo de la industria televisiva, a propósito de la dictadura, las teleseries chilenas nacieron con propiedad en la década de los 80, y lo hicieron con la particularidad de una modernidad neta, alejada de la tradición mexicana-venezolana del melodrama, que con una visión moralizante de la vida exponen cada día a través de Televisa y Venevisión la cruda realidad de los polos sociales, económicos y culturales.

De la mano ideológica del gran brasileño Herval Rossano (padre de Herval Abreu, director de Machos y Soltera Otra vez), Canal 13 y TVN desarrollaron proyectos que desde un comienzo incorporaron la multiplicidad de carácteres de sus personajes, la complejidad de las situaciones más allá del bien y el mal, el rico o el pobre, o el rural y el urbano. De esa escuela es Vicente Sabatini, quien en los 90 nos explicó mejor que cualquier profesor de Historia de qué se trataba la globalización, con la DJ Katia o el romance del Iriti con una periodista capitalina.

Después de la época dorada de la teleserie como instrumento de modernización mediática, que terminó con El Circo de las Montini (quizás porque el momento social “emprendedor” no permitió seguir mostrando pobreza en televisión), comenzó la era en que lo primordial para elaborar una teleserie son aspectos netamente comerciales y de márketing. Machos, Brujas, las comedias tipo sketch de TVN y las nocturnas sexólogas son muestra de ello. Posmodernismo total.

Por eso es tan importante la alta calidad lograda por Dama y Obrero, que se emite cada tarde y madrugada por TVN. La estrategia de programación del canal estatal comprendió que jugando de tú a tú jamás le iba ganar al Televisa chileno, Mega, con sus “culebrones cebolleros”. La única forma de vencer a los herederos de “Dos mujeres y un camino”, “La Usurpadora”, la maldita lisiada y las marías de Thalía, era la producción propia. Inaugurar el melodrama 100% chileno, mostrarles a sus televidentes la vida al extremo como es, ricos y pobres, maldad y bondad.

Y TVN tomó el riesgo de producir verdad violenta y al hueso; primero con Esperanza, que se la jugó con la discriminación a inmigrantes peruanos y hacia las trabajadoras del hogar; y ahora con la exitosa Dama y Obrero, protagonizada por el eterno papito corazón Francisco Pérez-Bannen (Toro Mardones, Care Martillo) y la princesa mundial María Gracia Omegna.

 

Las virtudes de esta obra son varias. Más allá de la locura que necesita el melodrama (la mamá de la señorita Ignacia), la problemática social expuesta y los grados de concientización que puede alcanzar son altos.

La sacrificada vida del obrero (adherido a la mezclilla, obvio) y el orgullo del trabajo honesto se contraponen con la violencia del poder y el “dinero”, reflejada en Tomás Ahumada. El abuso de la desigualdad está presente en cada diálogo, en cada lágrima, en la atmósfera entera de Dama y Obrero.

Luego de muchos problemas, hace poco la señorita Ignacia y Julio empezaron a pololear. Ella, arquitecta e incómoda por ser la jefa de su pareja pobre, lo insta a estudiar una carrera técnica en un instituto. Él, primero ofendido y luego agradecido, se matricula, y los ojos de ambos se humedecen en un beso. Un Chile Justo a través de la educación se asoma. Juntos saldrán adelante, ingenuos combatiendo la maldad del poder.

Por otro lado está Mireya, que lleva al extremo las desgracias de la discapacidad, vista aún en Chile con una mirada compasiva, lastimera y condenada a la derrota. La maldita lisiada chilena, perdida en su cité, sin chance ante la opresión.

Esa es la gracia del melodrama de la desigualdad, que con gran éxito se estrena en Chile contra los valores normalizados que ha impuesto la posmodernidad telesérica emprendedora.

Vuela Alto Dama y Obrero.

Asamblea Constituyente.
Asamblea Constituyente.



7 comentarios sobre “Homenaje a Dama y Obrero, el melodrama chileno”


  1. Hay que destacar el papel de la tía Gina que, en los primeros capítulos, se enfrentó a Tomás Ahumada y defendió a los más oprimidos a través de sus chantajes. Algo así como “el pueblo no está solo”. Quizás una alegoría a la verdadera misión del Estado ante el afán capitalista personificado por Tomás. Es una obra maestra.

    Well-loved. Like or Dislike: Thumb up 8 Thumb down 1

  2. Andrés

    reconzco que una vez la ví para distraerme, y la encontré igual que el resto de las teleseries promedio. Quizás influyó en ello el hecho de que vi una parte donde el niño rico y flojo tenía relaciones con una escolar de estrato mas bien.Me pareció excesivamente estereotipada la relación chico rico -pillo y chica humilde- ingenua- y que termina siendo “usada” por él en una noche.

    El viejo recriminando al niño con plata por engatusarla y por haberla usado , pero ¿por que la niña humilde tiene que ser necesariamente virgen e ingenua? ¿acaso no puede ser una amante más experimentada? ¿acaso no puede ella ser también ser un sujeto deseante ante el hombre? ¿Por qué tanta verticalidad en la relación? ¿Por qué necesariamente la chica tiene que ilusionarse con una relación a largo plazo con el niño bonito, y no, quizás, tener tan solo un momento de diversión sin compromiso ?

    Asumo mi ignorancia, solo recuerdo ese capítulo, quizás en el desarrollo de la teleserie los personajes evolucionan, no lo sé. En fin.

    Homenaje o Repudio: Thumb up 3 Thumb down 1

  3. Y esta teleserie además, tiene algo que hace muuuuuuucho tiempo que no se veía y que también era un rasgo característico de las novelas de Sabatini. Yo lo resumo en el “Any Way” de la tía Gina, muy bien interpretada por Pepi Velasco, una frase de esas al estilo del “no será mucho derroche” o “patrón, patrón” por nombrar algunas; va a quedar en la memoria colectiva de los chilenos y eso en estos tiempos es muy difícil de lograr y esa frase, el “Any Way” que salva en cualquier situación va encaminada para allá. Grande Dama y Obrero, desde el Circo de las Montini que no veía una teleserie que me enganchara de verdad.

    Homenaje o Repudio: Thumb up 1 Thumb down 0

Deja un comentario