Descubre qué tipo de periodista eres (2° parte)

por Sebastián Flores

Sobre Sebastián Flores

Por Sebastián Flores

Se dice que el periodismo es un apostolado, que hay que tener agallas para soportar las largas jornadas de trabajo, los bajos sueldos, la falta de poder de negociación del gremio y el desprestigio del oficio frente al ciudadano de a pie que no duda en exclamar “¿5 años de estudio para esto?” cada vez que un periodista escribe un artículo penca o hace alguna pregunta weona frente a las cámaras.

La verdad es que dicha expresión muchas veces se justifica, pues suman y suman los casos en que la rigurosidad y la ética periodística es subyugada al sensacionalismo, a la manipulación ideológica de la información y -por qué no decirlo- a la flojera. No obstante, el prejuicio erra al suponer que el hecho de haber estudiado algo incide en el nivel de tontera de la persona en cuestión (hay gente con posgrados en el extranjero haciendo el ridículo en los medios). También erra al suponer que esos 5 años fueron “de estudios”, cuando es sabido que aquellos 10 semestres son una mentira de las universidades para sacarle plata al alumnado de una carrera que debería durar con cuea 3 años y donde la mitad de sus ramos son challa de relleno.

Considerando la sobrepoblación de escuelas de periodismo en el país (hay más de 50), la concentración de medios en manos de los grandes capitales, el mercado laboral saturado y la ausencia de un Colegio de Periodistas con real incidencia entre los colegas, la profesión al final termina siendo cualquier weá. Esa mala reputación de la carrera termina influyendo en que, si bien hoy gracias a Twitter y Facebook se han generado miles de empleos -de mierda- como community managers, eso del apostolado al final no pasa de ser un eufemismo que busca darle una épica inexistente a la explotación de parte de jefes y editores que te hacen cumplir horas extras impagas o largos turnos de fines de semana.

Como sea, lo anterior no es más que una excusa para introducir la 2° parte de aquel artículo que tanto molestó/entretuvo en salas de redacción, facultades de periodismo, departamentos de comunicación y organismos de gobierno. Porque, aunque digamos lo contrario, lo cierto es que la gran mayoría de los periodistas de este país estamos siempre en los límites de la mediocridad (antes de continuar, por favor, visita acá el link que lleva a la 1° parte).

PERIODISTA DE ECONOMÍA

Se te puede encontrar en las secciones de Economía y Negocios -valga la redundancia- de cualquier diario, en los programas que pone Canal 24 Horas y CNN Chile para rellenar su parrilla programática, en El Diario Financiero, Estrategia, Pulso, Revista Capital, América Economía o cualquier revista sectorial dedicada a áreas claves de la economía como el agro, la minería o la energía. Si alguna vez soñaste con el Periodismo como herramienta para llegar a las grandes masas, olvídate. Tu público objetivo aquí son los grandes empresarios, altos cargos de gerencia y especuladores de la bolsa bursátil; prácticamente los únicos lectores de estos medios. En realidad tu trabajo es muy fome, escribirás o hablarás sobre fusiones de grandes holdings, entrevistarás a algún economista facho que te dirá que la Reforma Tributaria afectará el crecimiento y la inversión extranjera o copiarás textual los comunicados de prensa que te manden los periodistas corporativos de las empresas que compran espacios para hacer pasar publirreportajes por noticias genuinas. La única forma en que te guste ser de este tipo de periodista es que seas Marlén Eguiguren (porque eres hermosa) o que te guste el sistema neoliberal; o que no te guste, pero que te conformes con los suculentos regalos que constantemente te hacen las empresas para que les des tribuna cuando lanzan algún nuevo producto al mercado.

Ella dice que no es cuica
Ella dijo en una entrevista que la molestan por cuica

PERIODISTA DE TV

Entraste a estudiar Comunicación Social con el único y claro objetivo de alcanzar el glamour y el reconocimiento que te mereces y que sólo la pantalla chica te puede dar. Lo tuyo es la fama asociada a tu nombre y cueste lo que cueste lo vas a conseguir. Tienes clarísimo que la televisión continúa siendo el medio de comunicación más influyente en el Chile real (por más que el jet-set de Twitter se pase películas con “el poder de las redes sociales”) y, por lo mismo, sabes que la primera imagen que se le viene a la mente al dueño/a de casa o al oficinista cuando piensa en periodismo no es Juan Cristóbal Peña ni María Olivia Monckeberg, sino que Matías del Río, Carola Urrejola, Consuelo Saavedra o incluso Claudio Fariña. Partirás desde abajo, siendo el suche que busca material de archivo y realiza el aburrido trabajo de montaje para que luego el rostro del canal se lleve el crédito de tu labor, pero no te importa, porque sabes que ya llegará el día en que te mandarán a hacer de notero a alguna feria gastronómica donde le preguntarás a una señora qué opina sobre el pastel de choclo para rellenar durante 20 minutos el noticiero de las 14 horas. Si eres persistente, en algún momento escalarás lo suficiente para conducir por primera vez la edición nocturna del show de noticias durante un feriado (momento en que la sala de prensa estará prácticamente desierta). Nadie te verá, pero de ahí a convertirte en la próxima Coni Santa María (CSM) o el próximo Amaro Gómez, un paso.

Estudió 5 años en la U
Estudió 5 años en la U

PERIODISTA DE CRÓNICA

Eres el sostén del trajín periodístico de la República, de ti depende que estemos al tanto de los temas que tanto nos interesan, de lo que pasa en el día a día en tu ciudad, en la región, en el subcontinente de las venas abiertas o en el mundo. Puedes militar en País o quizás en Internacional. Si militas en País, te encargarás de reportear noticias importantes, como que un frente de mal tiempo afectará a toda la zona centro y sur, pero también noticias de alto rating tales como que en Valdivia funcionarios de gobierno no pudieron arreglar un semáforo porque el manual estaba en inglés o que hay un señor que puede hacer hablar a su perro en Quillota. Si militas en Internacional, estarás muy atento a los comunicados de la UPI o de Reuters, darás la lata con la crisis de Ucrania, harás sesudos análisis sobre la Venezuela de Maduro y, si eres lo suficientemente bueno, puede que incluso te manden de “enviado especial” (donde lo único que harás será enviar un despacho corto o una nota de 2.000 caracteres, el resto del tiempo vacacionarás con todo pagado por el mundo). Eso sí, te rogamos que si tomas esta vía no imites ni a Libardo Buitrago ni a Carlos Zarate y por favor, pero por favor, habla como chileno.

Se le pegó el acento, como zamorano el '94
Se le pegó el acento, como a Zamorano el ’94

PERIODISTA ACADÉMICO

Acá hay dos caminos: o tras una larga trayectoria en cuanto medio se pueda imaginar y de haber sido editor de revistas que resistieron el apagón cultural durante la dictadura, tomas la decisión de traspasar tus conocimientos a las futuras generaciones en lugar de disfrutar de los beneficios de la jubilación en este país (?); o desde mediados de la carrera de pregrado, cuando fuiste ayudante del ramo de Semiología o Taller de Crónica y Entrevista, te diste cuenta que hay un docente oculto en ti y eliges desestimar la adrenalina del reporteo para seguir el camino de la academia. En el primer caso, serás nombre fijo en los folletos de presentación de la carrera y recibirás la admiración de los mechones, además de gozar de una pega medianamente tranquila tras toda un vida de “apostolado” a la profesión. En el segundo caso, tu carrera docente requerirá trabajar constantemente por ese bendito pituto de algún profesor consagrado que te llevará a apernarte con el director de carrera para, desde ahí, algún día, llegar dirigir la cátedra de Periodismo de Investigación o de Epistemología de la Comunicación.

Mientas ella luchaba contra la dictadura, tú te corrías la paja
De luchar contra Pinochet a pasar la lista

PERIODISTA CULTURAL

Una híbrida mezcla entre el periodista musical y el periodista escritor. Tus intereses van por el mundo de las bellas artes en general más que por la música o la literatura en particular (aunque te fascinan los libros, pero más desde la tribuna del crítico que del escritor). Estás siempre pendiente de la cartelera del GAM o de la corporación cultural de tu ciudad, atento a todo lo que suceda en la escena artística nacional. Se te puede ver en cada nueva obra del teatro chileno, en exposiciones fotográficas y en cada lanzamiento de jóvenes poetas y narradores (el vino de honor y los canapés ya son parte habitual de tu dieta semanal). Eres tan cultural que incluso te dominas en ciertas artes más elitistas y menos populares, como la pintura y la escultura. Heredero del espíritu de Patricio Bañados, crees que el principal problema de Chile es la falta de acceso a la cultura, por lo que estás muy comprometido con la eliminación del IVA a los libros y con un mayor financiamiento estatal para literatos nóveles. Te encanta hacer críticas de cine y aspiras a tener un programa tipo “Una Belleza Nueva” de Cristián Warnken (al cual consideras el mejor espacio de la TV y por el cual te enojaste mucho cuando TVN lo quiso poner en el pésimo horario de las 9 am).

Aquí, en el café literario
Aquí, en el café literario

PERIODISTA DE FARÁNDULA

Lo más probable es que hayas caído acá como última opción ante la ausencia de puestos de trabajo en otras áreas del periodismo. O quizás, de plano, siempre quisiste tener la posibilidad de codearte -sin asco y con mucho entusiasmo- con estrellas nacionales de la talla de Kenita Larraín o Edmundo Varas. Como sea que hayas llegado acá, tu pega es básicamente hacer labores de seguimiento a Karol Dance o Adriana Barrientos e intentar sacarles una cuña polémica a la salida de Las Urracas o de Sala Murano. También puede ser que te manden a hacer una larga nota de 10 minutos contando con lujo de detalles el cahuín semanal de la Fran Undurraga. Lo malo, eso sí, es que serás denostado por la mayoría de tus colegas, quienes te mirarán en menos dado que todos ellos son muy intelectuales e incluso celebran que la farándula hoy, al parecer, está en retirada porque Chile cambió y se politizó. Lo que ellos no saben es que la farándula nunca se irá, porque si antes se hueveaba a Arturo Longton porque era flojo, ahora lo harán con Gabriel Boric porque bosteza en el Congreso. Así que tú tranqui, que la pega no se va a acabar. Ahora, si lo que tú quieres es trepar a los altos puestos del rubro (como ser panelista de SQP o Intrusos) tu única opción es ser irreverente como Felipe Alejandro Avello Suazo, alias el Pececillo.

Ídolo de masas ♥
Ídolo de masas ♥



4 comentarios sobre “Descubre qué tipo de periodista eres (2° parte)”


  1. “Lo que ellos no saben es que la farándula nunca se irá, porque si antes se hueveaba a Arturo Longton porque era flojo, ahora lo harán con Gabriel Boric porque bosteza en el Congreso” Genial!

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