Las 8 cosas más desagradables que tuvimos que aprendernos de memoria en el colegio

por Javier Gallegos Gambino

Sobre Javier Gallegos Gambino

Por Javier Gallegos Gambino

Una de las primeras sensaciones que uno tiene al entrar a la Universidad es la nostalgia del colegio. Más allá de si uno lo pasó bien o mal, si lo odia o no, lo cierto es que estar 12 años de la vida en un mismo lugar y con la misma gente hace que sea imposible no sentir algo de cariño por la institución. Pero a pesar de eso sabemos que el colegio en verdad es una mierda, no por sus profesores (hay que tener mucho aguante para serlo) ni por sus estudiantes, sino porque estamos obligados a aprender las materias de una forma nefasta: compitiendo por mejores notas, excluyendo a quienes tienen formas distintas de comprender el mundo, construyéndonos, al fin, como sujetos neoliberales.

Y entre uniformes, cortes de pelo obligatorios, disciplina, rigidez, respeto por la autoridad, en el que nos desenvolvemos en el primer cuarto de nuestras vidas, empezamos a entender que el fascismo existe, y nos hace daño. Aprender cuestiones de memoria es un buen ejemplo de ello, porque si no lo lograbas fracasabas, y el fracaso se castigaba con el rigor de la nota al libro. Puro sufrimiento.

Acá va una lista de las ocho cuestiones más desagradables que uno tuvo que aprenderse en algún momento de la vida colegial:

1. Tablas de multiplicar.[Cuarto y quinto básico (o por ahí)]

Qué dolor. Si ya era una mierda tener que aprender palabras de memoria, intentar con los números era una tortura. La del 1 y 2 todo bien, pero ya desde la del 3 se empezaba a complicar la cosa, antes que llegar a la del 8 y 9 era preferible morir. Sumar con los dedos a esas alturas ya no salvaba la dignidad de nadie. Pero lo más terrible era la prueba, que podía ser escrita u oral, en este último caso la hueá ya era definitivamente inconstitucional: que el profesor o profesora te hiciera pasar adelante y te empezara a interrogar en público nunca puede ser algo bueno en una sociedad democrática como la que queremos construir.

Aunque en el entendido de que hay de todo en la viña del Señor, nunca faltaba el o la compañera con algún grado de esquizofrenia que se aprendía toda la hueá de memoria, pero TODA. Y se jactaba de hacerlo, se tiraba un rap con las multiplicaciones en los recreos pa lucirse, repudio máximo. No se detenía ahí. Traspasaba todo tipo de barrera racional cuando sabía multiplicar números grandes: 123 x 44, por ejemplo. Conchesumadre, muerte a esa persona.

tablas-multiplicalistadoportada

2. Regiones, provincias y ciudades de Chile.[Sexto – Sétimo (homenaje a la palabra sétimo)]

Ya, esto tenía un poco más de sentido en la vida de uno. Era conocer la patria y todos sus rincones, saber dónde se ubica cada ciudad y cuáles son sus características más importantes. Pero se complicaba cuando había que memorizar el nombre completo de la región, su respectivo número, capital regional, y provincias (ahí es cuando más se odia a Santiago reculiao), y la experiencia del fascismo se daba por el hecho mismo de aprenderse esas cuestiones, como también por entender que la regionalización (la última) es otra de las hueás que nos chantó Pinochet y sus secuaces. Nombres de Región del tipo “Libertador Bernardo O’Higgins” o “Carlos Ibáñez del Campo” dan cuenta de eso.

climas

3. Modos, conjugaciones y tiempos verbales.[Toda la enseñanza básica (?)]

Esto era el fascismo hecho carne. Hizo que nos preguntáramos por primera vez cuál era el sentido de la vida: ¿A quién chucha le podría llegar a importar alguna vez el PRETÉRITO PLUSCUAMPERFECTO? ¿Alguna vez alguien ha muerto por no saber aplicar el MODO SUBJUNTIVO? Probablemente algún entendido en artes y lenguas españolas diga que sí, que la hueá en verdad es importante, pero el pueblo de Chile claramente no piensa lo mismo.

silabario

4. El Dictado(Primero-segundo básico)

Aprender palabras y sus significados fue quizás el primer ejercicio de memoria fascista que nos tocó enfrentar. Acá aparece un desafío que nos enseñó a fracasar o ser exitosos desde pequeños: el Dictado. Esa prueba de 8 o 10 palabras que teníamos que saber cómo escribir después de aprenderlas. Si se te olvidaba una o la escribías mal, cagabas. La caligrafía también es un elemento a considerar en la construcción del fascismo colegial, los cuadernos y el respeto por los márgenes condicionaron nuestras vidas.

5. La tabla periódica.(Primero-Segundo Medio)

En plena etapa del boom hormonal y la pubertad, nos tocó enfrentar un universo totalmente hostil: la Química. Un área de estudios que toma la felicidad de las personas y la convierte en un ácido mortal (con mucho respeto para lxs grandes químicxs de nuestro país). Pero no era sólo enfrentar el ramo, sino que también sus materias particulares y, dentro de las cuales se encontraba la nunca amigable Tabla Periódica. Qué desastre tener que aprenderse esa hueá, imposible. Y cuando pensabas que no existía nada peor que tener que estudiar los elementos químicos, el profesor o profesora te salía con una máxima desgracia: para la próxima prueba estudien las VALENCIAS. Miseria y desolación.

6. Los reinos de la naturaleza.(Segundo-Tercero Básico)

Cuando comenzábamos a autocomprender nuestra existencia en el mundo, las ciencias naturales (de la naturaleza, o simplemente naturales) invadieron nuestras vidas. Poco sabíamos hasta ahí de los animales y sus clasificaciones, menos idea teníamos del mundo de los vegetales y organismos biológicos. Ahí entonces conocimos el fascismo monárquico de la distinción de especies, los famosos reinos de la naturaleza. Y aunque sólo son 5, siempre fue obligación saberlos de memoria. Imposible olvidar, hasta el día de hoy, al PROTISTA y el MÓNERA. Saludos para ellos.

7. Climas de Chile. (Primero Medio)

Geografía, materia PSU. Una real mierda. Salvo que queramos ser Iván Torres, no se explica que en este mundo tengamos la obligación de saber cuál es el clima de cada región del país, a no ser que sea para saber si hay que ponerse o no el polar o la chaleca para abrigarse del frío. Desértico, templado, estepárico, TUNDRA (¿Nadie más se imaginó que esa palabra era como un poder de superhéroes o algo así?), fascismo de la memoria puro y duro.

8. Las disertaciones.(Toda la vida)

La sola palabra disertación ya hace tiritar la pera. Pero estamos hablando de las disertaciones a la antigua, no como las que existen ahora con presentaciones de powerpoint y esas vainas tecnológicas. Papelógrafo o cartulina, señoras y señores, eso era lo que nos tocaba vivir. Más que la presentación misma, que en cierta forma igual siempre daba un margen amplio a que pudiéramos hacer cosas bonitas (gracias a las mamás y su eterno poder técnico-manual <3), el fascismo en esta experiencia era la posibilidad de que el expositor sucumbiera ante la presión del auditorio o, peor aún, el rigor del o la profesora. Si los nervios te comían: cagaste te mandó saludos, la humillación era inminente. Una sociedad democrática, que busca una sana construcción del aprendizaje de nuestrxsniñxs, no debiese permitir más este tipo de situaciones. Por el bien de Chile, que se acaben las disertaciones. Bonustrack: Aprenderse una coreografía de baile o una canción para un acto del colegio.

En sus infinitos actos, el colegio te obligaba a hacer un espectáculo para los papás y mamás, que podía consistir en una coreografía de algún tipo de baile (La Tirana era un clásico) o aprenderse una canción para cantar. El fascismo en esta experiencia mostraba toda su fuerza con aquellxscompañerxs que no lograban alcanzar el fiato que se necesitaba según las y los profesores que organizaban el acto, o que derechamente no querían participar de él. A ellos siempre se les discriminó, humilló y excluyó, por no sujetarse a la normalidad requerida. Mucha fuerza a todxsaquellxs pequeños revolucionarios que nunca dieron el brazo a torcer en este tipo de situaciones y que debieron soportar el hostigamiento y la prisión política de los organizadores.

baile



6 comentarios sobre “Las 8 cosas más desagradables que tuvimos que aprendernos de memoria en el colegio”


  1. fitmoos

    Modos, conjugaciones y tiempos verbales, son importantes, pero si te enseñaran bien, por que puedes decodificar lo que esta diciendo la oración.

    No es lo mismo cuando un diario dice:

    un carabinero hubiera matado a un mapuche en araucania
    un carabinero habria matado a un mapuche en araucania

    ¿la diferencia? el primero esta en subjuntivo, o sea en un mundo imaginario que sucedió en un pasado lejano (eso significa pluscuamperfecto, pasado muy pasado xD), y el primero sucedio hace mucho tiempo (pluscuamperfecto) pero sucedió (indicativo, o sea indica un hecho).

    Se llama analisis del discurso. Quizas si lo enseñaran en el colegio, la gente sabría leer un poco mejor.

    cumbia gramatical
    https://www.youtube.com/watch?v=3_3n7b_Mb7Y&ab_channel=PeligroFans

    Homenaje o Repudio: Thumb up 0 Thumb down 0

  2. Supongo que esta wea es una broma, ¿aprender cosas mínimas de “cultura general” es sinónimo de ser víctima del fascismo neoliberal? ¿Es una parodia a los que le echan la culpa por todo al imperialismo o de verdad hay gente que piensa así?

    Homenaje o Repudio: Thumb up 0 Thumb down 0

  3. Conchetumadre, a mí me hicieron aprenderme las tablas en 3° basico. De memoria, obvio. A mí siempre me fue bien en la escuela, pero no me las aprendí sino con la práctica uno o dos años después. Pero tenía un amigo que era porro, pero porro porro poh wn. Y el culiao se las aprendió de una semana para otra, jajaja. Cómo chucha. Igual me alegré por él 🙂

    #6 ¡Fungi! Jajaja.

    Homenaje o Repudio: Thumb up 0 Thumb down 0

  4. Richard Lakes

    Ya leyendo el primer punto tenía mis sospechas, pero al 3ero me quedó claró q eres de los wnes q iba al colegio a puro calentar el asiento… Estoy de acuerdo q el sistema de enseñanza es nefasto, castrador, y todo lo q tu querai, pero hay ciertas weas especificas q simplemente requieren memorizarse… y los verbos… los verbos wn t los enseñan pa Q SEPAI HABLAR BIEN EL PUTO IDIOMA y no seai un indio de mierda ignorante…

    Homenaje o Repudio: Thumb up 0 Thumb down 1

Deja un comentario